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El trabajo de la Pastoral Familiar rinde buenos frutos

Simples cristianos, que hace dos años iniciaron un camino de fe en el grupo Matrimonios en Victoria, celebraron el amor ante los ojos de Dios, en una misa en la Catedral de Chitré.

En esta fiesta, los presentes experimentaron algo excepcional… tres sacramentos, la eucaristía, el matrimonio y la confirmación de estas dos parejas, que decidieron dar el paso con la ayuda de miembros de la pastoral familiar.

Matrimonios en Victoria está recién constituido en la parroquia por voluntad del Obispo, Monseñor Rafael Valdivieso, y no tiene nada de especial, sino la búsqueda de las familias propiciando prioritariamente el encuentro personal con Cristo, el cual es el maestro, el guía, el compañero del camino y el Señor de Señores adorado en la Eucaristía.

“Hoy a apenas dos años de su inicio en nuestra parroquia, además de los frutos abundantes de transformación interior de sus miembros, gozamos de este gran don del sacramento nupcial de dos parejas que han descubierto que sin Dios en la familia falta el elemento más importante de la cohesión conyugal”, dijo el celebrante, Padre José Héctor González.

La catedral estaba llena como en las grandes ocasiones y lo que más emocionaba era el recogimiento de los participantes, todas parejas que del Movimiento, se han convertido en una nueva familia.

Tatiana Díaz y Omar Castillo, y Arlete Luna y Alexis Villarreal, las dos parejas que se casaban, estaban acompañadas por sus hijos, y la gran mayoría de los presentes se acercaron a recibir la Eucaristía.

“Todos los movimientos son caminos hacia el Señor, y cada uno tiene su carisma especial que el Señor dispensa para el bien de su pueblo… este carisma de Matrimonios en Victoria es el de dedicarse al cuidado de las familias, y hoy vemos los frutos”, puntualizó el sacerdote.

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