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En Cuaresma debemos revisar nuestro interior para purificarlo

En Cuaresma, Cristo y su Iglesia quieren de cada uno de nosotros la conversión interior, lograrlo requiere, según la Hermana Rosemery Castañeda, vivir de manera coherente lo que se cree y lo que se hace.

La religiosa Dominica de la Presentación propone vivir de manera diferente el día a día, dando algunas sugerencias.

“Sonreír al amanecer que es un agradecimiento a Dios; saludar al otro como pequeño detalle; y ser responsable en lo que me toca, ya sea en el trabajo, en el hogar en el vecindario”, dijo.

Al mismo tiempo, “pregúntate ¿cómo estás viviendo el cristianismo”, ¿cómo va tu vida psicológicamente, espiritualmente, inclusive físicamente?”, indicó. A manera de exhortación dijo: “aprende a vivir, a ser feliz con tu vida”; pero eso requiere “revisar nuestro interior para purificarnos”, subrayó.

Entre las prácticas cuaresmales está siempre sugerida la confesión de los pecados, que, para la Hermana Rosemery es entrar con Jesús en el desierto. 

“Es hacer en estos 40 días un examen de conciencia acompañado de la oración pararevisar mi fidelidad a Dios como hijo que soy por el bautismo”, indicó, tras reafirmar que “la oración es tan importante en el tiempo cuaresmal”.

Para identificar al buen cristiano solo hay que observar su comportamiento en la vida diaria, señala la religiosa y vuelve a formular otra pregunta: “¿cómo vivo la cultura del encuentro que tanto habla el papa Francisco?”.

En este sentido recordó que en su mensaje cuaresmal, el Papa hace hincapié en que tanto respondemos al llamado a la solidaridad que hace la iglesia, para este tiempo

litúrgico. Por ejemplo, compartir los bienes con los más necesitados mediante la limosna.

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