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Espíritu salesiano impulsa la fe y la educación panameña

La presencia de los religiosos salesianos inicia en 1907, cuando por invitación del gobierno de la República de Panamá son impulsados a desarrollar la obra del Colegio Artes y Oficios, como una colaboración para incentivar la oferta laboral técnica en Panamá. 

Tiempo después se separan del colegio y actualmente queda en manos del gobierno nacional, pasando entonces a lo que llamaban el Hospicio de Don Bosco (donde se encuentra la Basílica Don Bosco). El primer Oratorio estuvo en Santa Ana, donde aún se mantiene la Capilla y celebran las novenas y fiesta en honor al santo. 

En 1910 inicia oficialmente el Hospicio hasta 1958 cuando se dividen las dos comunidades. Éste se mantiene donde hoy queda el Instituto Técnico Don Bosco. Donde está la parroquia se mantiene el denominado centro de devoción, siendo nombrada parroquia unos años más tarde. 

De la formación que inició en el Artes y Oficios sobresalieron técnicos capacitados en ebanistería, herrería, mecánica. Muchos de estos profesionales se distribuyeron por todo el país, incluso llegaron al canal de Panamá. 

A partir del año 1958, con el traslado del Instituto Técnico Don Bosco, en la Basílica se van desarrollando los grupos juveniles y el oratorio, de hecho El Grupo Juvenil Don Bosco celebrará pronto sus 50 años de existencia. 

En esta iglesia nacen los programas EJE y ESCOGE que le dan la oportunidad a muchos jóvenes que se van formando. Con el pasar de los años, los programas fueron diseminados en otras parroquias que siguieron el ejemplo que estos brin- daban. 

La escuela primaria estuvo en unos ini- cios en los terrenos de la Basílica Don Bosco, como un centro educativo parroquial. Con el pasar del tiempo dejó de funcionar dada la amplia gama educativa existente en el área, pasando por completo al Instituto Técnico Don Bosco. 

Por iniciativa del padre Luis Ricardo Chinchilla se iniciaron los trámites para la dedicación como Basilica, luego de di- versos procesos y con la aprobación del santo padre en Roma, en octubre de 1988 se da la dedicación como tal. 

En 1989, Egidio Viganó, el séptimo sucesor de Don Bosco, conoció a Monseñor Marcos Gregorio McGrath por que estudiaron juntos, visitó Panamá y en ese entonces fue muy citada esta visita sobre todo por la situación que vivía el país. 

Se busca ofrecer para los jóvenes proyectos vocacionales que les permitan no sólo conocer la vocación a la vida religiosa o sacerdotal, sino para elegir el camino correcto a nivel profesional y laical. 

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