CatequesisEspiritualidad

Fidelidad del catequista

Comisión Arquidiocesana de Catequesis

La fidelidad a nuestra misión exige atención continua a los signos que resaltan en cada época,  a las inspiraciones de la Iglesia y a las necesidades de las personas. En lo que llevamos de pandemia este virus ha cambiado nuestras rutinas consumistas, ha terminado con los vicios públicos y ha ordenado la salud de las personas sobre el dinero y otras actividades. Todos están convencidos de una nueva normalidad en la que “ya no estará el otro sino que estaremos –nosotros-, porque solo podemos salir de esta situación todos juntos”.   A los Catequistas, nos corresponde cultivar la fe en la Iglesia doméstica donde nos encontramos por la cuarentena y también ser agente de esperanza y consuelo en la comunidad donde vivimos y trabajamos. No se detiene nuestra misión solo cambia el sitio al que somos enviados. Nuestra fidelidad también exige obediencia a nuestros pastores en todo. 

Ahora que vivimos en medio de esta pandemia, preguntémonos junto con San Pablo: «¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿La tribulación?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿los peligros?, ¿la espada?” y respondamos junto con El: «Pues estoy seguro de que ni la muerte ni la vida ni los ángeles ni los principados ni lo presente ni lo futuro ni las potestades ni la altura ni la profundidad ni otra criatura alguna podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús Señor nuestro”. El equipo de catequistas busca siempre renovar su fe en la oración unidos a la Iglesia por los medios que ella ofrezca y se hacen cercanos a la personas para dar esperanza y confianza en Jesucristo que no está lejos del sufrimiento y las necesidades de su pueblo, participando en las obras de misericordia y siendo agente de unidad en medio de la confusión. 

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