Integra el coro oficial de la JMJ 2027 y encuentra, entre melodías coreanas, una oportunidad para servir a Dios y a su Iglesia.
Por Marianne Colmenárez
Desde la provincia de Colón hasta Seúl, la historia de Helen Cadogan demuestra cómo la fe abre caminos inesperados. Formada en cine en Panamá, guionismo en Cuba y cursando una maestría en ópera en suelo coreano, esta joven artista comenzó a vivir un hermoso regalo de Dios.
Al salir de misa descubrió una convocatoria parroquial, aplicó sin saber que era el último día de audiciones y logró integrarse al coro oficial de la Jornada Mundial de la Juventud 2027.
Su vivencia en jornadas anteriores como Panamá, Polonia y Brasil le otorga una visión amplia del encuentro.
“Me llamaron la semana siguiente; por cosas de Dios, pasé”, cuenta con asombro y gratitud. Representar a Panamá, Colón y a su parroquia San José ha sido una bendición para Helen.
“Es una locura, es una misión, un compromiso real que vamos a llevar de la mejor manera posible”, expresa.

Un hogar lleno de melodías
Esta profunda vocación por la música nació en su hogar gracias a la guía constante de sus padres. Desde muy pequeña integró el coro infantil de la parroquia San José, donde aprendió flauta y participó en diversas obras musicales que marcaron sus recuerdos de niña.
A lo largo de muchos años de formación, Helen reconoce que “al cantar como solista en la Iglesia, el rol es transmitir la fuerza del Espíritu Santo”, mientras que en los coros comprende que “varias voces se hacen una sola para enviar un mensaje de salvación, alegría y esperanza”.
Camino hacia Seúl 2027
Helen llegó a Corea de Sur para formarse en ópera y actualmente trabaja como traductora de artistas extranjeros en el parque de diversiones Lotte World Adventure. También ha participado como cantante en eventos organizados por la Embajada de Colombia y disfruta un entorno artístico que la inspira constantemente.
Adaptarse no ha sido sencillo por el idioma, aunque valora la disciplina, puntualidad y el nivel de organización de los coreanos. Sus amigos de distintas nacionalidades han hecho más llevadera la distancia.
Vivir la fe en este país le ha permitido valorar la calma, la solemnidad y el respeto profundo con el que celebran la Eucaristía. Ella asegura que “Dios responde a todos por igual y comprende las distintas formas en que sus hijos expresan amor”.
Helen invita a la juventud panameña a perder el miedo frente a cualquier desafío cotidiano. “Dios ha vencido al mundo y nosotros, sus hijos, también con Él, vamos a vencer cualquier situación que estemos atravesando”.

Voces universales
El lanzamiento oficial del himno de la Jornada Mundial de la Juventud Seúl 2027 ocurrió el pasado 3 de agosto, exactamente un año antes de la cita internacional.
Titulado en latín “Confidite, Ego Vici Mundum”, que significa “¡Ánimo! Yo he vencido al mundo”, se inspira en el pasaje de San Juan 16,33.
La pieza musical cuenta con versiones clásica y pop en idiomas coreano, inglés, italiano y español, marcando el compás de preparación espiritual para los peregrinos.
