Espiritualidad

La Biblia refleja nuestra historia

La fe es la respuesta integral del hombre a Dios, que se revela como su salvador, y esta respuesta incluye la aceptación del mensaje salvífico de Dios y la confiada sumisión a su Palabra.

Los creyentes y comunidades aceptamos y leemos la Biblia con ojos de fe, como si esta fuera un espejo en donde se refleja nuestra propia historia. Con ayuda de la Biblia nos descubrimos como seres humanos y clarificamos nuestra misión en medio del mundo.

A través de la Biblia o Sagradas Escrituras, nos descubrirnos como hijos de Dios y encontramos nuestra misión en el mundo, según el proyecto de Dios. La Biblia revela, por lo tanto, dos puntos fundamentales: quien es Dios y quienes son los hombres. 

¿Quién es Dios?: Nos muestra quien es Dios para los hombres y el proyecto que Él realiza en la vida y en la historia de cada uno, en libertad;

¿Quiénes somos los hombres?: Muestra lo bueno, lo malo, tropiezos, terquedad, egoísmos, angustias, las búsquedas y su buena voluntad.

La Biblia, en cuanto historia, es un gran espejo donde podemos ver y reconocer nuestras caras, las situaciones que vivimos, las estructuras que nos envuelven, los acontecimientos que nos liberan o nos aprisionan.  La Biblia es nuestra historia, que está en continuidad con la historia de Israel y la historia de Jesús, la historia de la Iglesia y de los orígenes.

Las Sagradas Escrituras nos muestran el encuentro del hombre con Dios y sus consecuencias: conversión, si aceptamos el proyecto de Dios, unos caminando en búsqueda de la vida y de la libertad y otros rechazando el proyecto de Dios, dirigiendo sus vidas según sus propios intereses.

CINCO CRITERIOS PARA LA LECTURA DE LA BIBLIA

Es necesaria la ayuda del Espíritu Santo al momento de leer e interpretar la Biblia.

Biblia y vida:  La Biblia es parte de nuestra vida.  En ella encontramos situaciones y cosas que pertenecen a nuestra historia.

Objetivo: Interpretar la vida con ayuda de la Biblia para reconocer nuestra realidad de personas, familias y comunidades.

Experiencia de Dios: Creemos y percibimos la presencia de Dios en las Sagradas Escrituras.  Por eso agradecemos a Dios este regalo, respetamos su Palabra y aprendemos de ella.

Lectura de fe: Pedimos al Espíritu Santo nos aclare su sentido.

Lectura Transformadora: Nos lleva a un compromiso solidario con nuestros hermanos necesitados.

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