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La labor asistencial de las Hijas de la Caridad a finales del siglo xix

Cuando los franceses arribaron a Panamá para iniciar los trabajos del Canal,  ya estaban en la ciudad las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, quienes habían llegado de México, expulsadas por motivos religiosos, el 29 de junio de 1875 y residían en locales contiguos a la Iglesia San Felipe Neri.

Los trabajos de construcción de la gran obra se iniciaron el 1 de febrero de 1881, y contrario a la creencia popular, los franceses se interesaron desde el principio en el estado general de salud y bienestar de sus empleados, preocupándose por el aspecto sanitario,  emprendiendo la construcción de hospitales modernos, uno en la ciudad de Colón y otro en Panamá.

En Panamá construyeron el Hospital Central u Hôpital NOTRE DAME DU CANAL, también conocido como Hospital del Cerro, hoy Hospital Gorgas, ubicado en una colina próxima al Cerro Ancón. Estaba compuesto por 70 edificios construidos en forma separada, bajo grandes árboles de eucalipto, con el objetivo de obtener la debida ventilación e higiene, adornado con jardines de plantas y arbustos ornamentales y con capacidad para 500 pacientes.

Fue inaugurado el 12 de septiembre de 1882 por el Obispo de Panamá Monseñor José Telésforo Paul SJ, (1875-1884) a un costo de 500 millones de francos. Estaba equipado con el mejor instrumental médico quirúrgico de la época y atendido por médicos graduados de las mejores universidades quienes para los cuidados de enfermería solicitaron a la Casa Madre en Francia el apoyo de las Hijas de la Caridad, que alcanzaron hasta el número de 24.

En Colón, ciudad terminal del Canal del lado atlántico, edificaron otro hospital de 150 camas. Poco después, construyeron un sanatorio para convalecientes en Taboga, con una capacidad para 30 pacientes. También allí trabajaron las Hijas de la Caridad.

Los franceses hicieron también pequeños dispensarios a lo largo de diferentes pueblos en la vía del ferrocarril para la atención inmediata de los casos de urgencia y su rápido traslado a los grandes hospitales.

Su historia está ligada a las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul, quienes desde su llegada asumieron, entre otras, la importante tarea del servicio a los enfermos. Para 1887 había 14 de ellas en el hospital Central, u Hospital del Canal, donde los pacientes estaban a su cuidado, siendo  la superiora Sor María Roleau. Su presencia en las salas se caracterizaba por el respeto, afecto, compasión, cordialidad y dulzura de su trato, ataviadas con el hábito azul oscuro y en su cabeza el sombrero de amplias alas blancas. En sus rondas diarias había una hora en que se rezaba el Angelus y otra en que se dedicaban a la distribución de golosinas a los pacientes del hospital.

Cuando en 1876 quedó vacante la administración del Hospital de Extranjeros, ubicado en el edificio que había sido ocupado por las Monjas de la Concepción,  hoy Teatro Nacional, lo atendieron las hermanas con el nombre de Concepción Hospital para Extranjeros. Allí se atendían los enfermos de la compañía mientras se terminaba la construcción del hospital del Cerro. De ese lugar pasaron algunas hermanas a prestar servicios en el Hospital Santo Tomás hasta que el servicio de enfermeras graduadas fue introducido en Panamá. La Superiora era Sor Lucía Robour, acompañada por Sor Juana Caldas y Sor Elena Fernández.

En las postrimerías del siglo XIX, ya tenían a su cargo cuatro instituciones hospitalarias: el Monasterio de la Concepción Hospital para Extranjeros, el Hospital Ancón, que estaba ubicado en el emplazamiento del hospital francés llamado  “L’Hôpital Notre Dame du Canal”. Más tarde en (1928) fue renombrado Gorgas Hospital, hoy Hospital Oncológico (ION); también el Hospital de Colón y el Hospital Santo Tomás, así como otras instituciones de caridad.

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