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La Pascua: La fiesta del cristiano

La Pascua es la fiesta más importante para toda la Iglesia universal, ya que la Resurrección de Jesús le da sentido a nuestra fe; es el fundamento de la esperanza de todo cristiano: Jesús está vivo y está entre nosotros, ¿qué podemos temer? Cristo triunfó sobre la muerte y con esto, nos abrió las puertas del cielo. Por ello sabemos que un día resucitaremos y gozaremos eternamente de su presencia en el cielo.

El Domingo de Pascua es una fiesta JÚBILO.  Los creyentes celebramos visible y activamente la obra redentora de Dios. móvil; no se fija en relación al calendario civil. El Primer Concilio de Nicea (año 325 d.C.) estableció la fecha de la Pascua como el primer domingo después de la luna llena tras el equinoccio de primavera en el hemisferio norte. La fecha por tanto, varía entre el 22 de marzo y el 25 de abril. La grandeza de esta fiesta se entiende a partir de la pascua judía, que los hebreos festejaban hace tres mil años, la víspera de su partida de Egipto, por orden de Moisés. El mismo Jesús celebró la Pascua hasta el último año de su vida, cuando celebró la cena y la institución de la Eucaristía. Con ello, Cristo dio a la conmemoración tradicional de la liberación del pueblo judío un sentido nuevo y mucho más amplio. No es a un pueblo a quien Él libera sino al mundo entero, para que un día goce del Reino de los Cielos.

En cada misa, la liturgia nos hace presente este gran misterio de la Resurrección; celebramos la derrota del pecado y de la muerte; y con ello, nuestra propia liberación. En la vigilia pascual, encendemos el cirio pascual que representa la luz de Cristo resucitado y que permanecerá encendido hasta el día de Pentecostés, pasando por la celebración de la Ascensión, cuando Jesús sube al Cielo.

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