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Laudato Sí: degradación ambiental y degradación social van juntas

Encíclica (Detalles)

  • “Existe comportamientos y acciones que representan un crimen contra la naturaleza, que no es más que un crimen contra nosotros mismos y contra Dios.  (LS.7 ss)
  • “La humanidad está llamada a tomar conciencia de la necesidad de realizar cambios de estilos de vida, de producción y de consumo”. (LS 23 ss).
  • “Se hace necesario educar y crear conciencia de la importancia de una política que replanté de forma integral un diálogo interdisciplinario y económico”.  (LS.48 ss)

FRANCISCO J. ESPINO GONZÁLEZ 

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En medio del incremento de la crisis climática y la aparición de la pandemia de coronavirus, el mundo clama por esperanza y recuperación. Un tiempo para renovar la casa común a través del arrepentimiento, y la reparación de la degradación ambiental que va de la mano con la degradación social.  

A cinco años de la publicación de la Encíclica Laudato Sí, es bueno repasar el contenido de esta Carta del Papa Francisco, que advierte que la ecología integral requiere una transformación del corazón y de la inteligencia. 

La Encíclica reconoce el daño que los seres humanos hemos provocado a causa del uso irresponsable de los recursos y bienes compartidos, del abuso de los mismos bienes que el Señor puso en ella para administrarlos; sin embargo, hemos crecido pensando que éramos, somos o nos sentimos dueños, propietarios o dominadores autorizados a usurparla y despojarla. (LS.17 ss)

Asimismo, toma en cuenta los aportes y reflexión de científicos, filósofos, teólogos y organizaciones sociales las cuales reconocen, que las acciones humanas han contribuido en mayor o menor medida a la degradación, desfiguración, destrucción de la diversidad biológica de la tierra. 

“Existe el cambio climático, la contaminación del agua, suelos y aire, existen comportamientos y acciones que representan un crimen contra la naturaleza, y que no es más que un crimen contra nosotros mismos y contra Dios.  (LS.7 ss)

El Papa Francisco llama a la reflexión, y a tomar acciones ante la urgente necesidad de proteger nuestra casa común y buscar un desarrollo sostenible e integral para hacerle frente a su deterioro. (LS.18 ss). A la vez, la doctrina social de la Iglesia lo justifica cuando le reconocemos a los demás sus derechos, también estamos asumiendo al mismo tiempo, sus obligaciones. (docat 240 ss).  

Agrega el Papa, que Dios, al realizar la creación lo hizo como un proyecto de amor y que la humanidad aún posee la capacidad de colaborar y asumir un compromiso.  

El Papa Francisco, por medio de la Encíclica, nos llama a una conversión ecológica, una vez se conoce a Dios, nada puede seguir como antes. (LS.216 ss). Es necesario conocer y comprender el mundo en que vivimos.  

La humanidad está llamada a tomar conciencia de la necesidad de realizar cambios de estilos de vida, de producción y de consumo, para combatir el calentamiento global o, al menos las causas humanas que lo producen o acentúan. (LS 23 ss).  La iglesia trata constantemente de analizar la situación actual del mundo y recomendar las formas de actuar, teniendo en cuenta el mensaje de amor fraterno proclamado por Jesús.  

Panamá no escapa a la realidad, sentimos el cambio climático y nos afecta, reconocemos la disminución progresiva de nuestros bosques, su fauna se ha visto disminuida.  La población necesita agua que escasea, mientras que los espacios verdes se reducen, las infraestructuras no crecen al ritmo de las necesidades sociales.  La sociedad no llega a un consenso definitivo de la salud pública, nos basta que se retiren nuestros desechos, sin embargo, estos no abandonan nuestro entorno. Las enfermedades, la falta de conciencia hacia el medio ambiente, el consumismo irresponsable, la desigualdad social y pobreza; son planteamientos urgentes.  La degradación ambiental va de la mano con la degradación social.  Se hace necesario educar y crear conciencia de la importancia de cuidar nuestro planeta y una política que piense con visión amplia, que replanté de forma integral un diálogo interdisciplinario y económico que actué a razón de nuestra existencia en armonía con nuestro entorno natural.  (LS.48 ss).

Como cristianos se hace necesario la lectura y la divulgación de la encíclica Laudato Si, sobre el cuidado de nuestra casa común. Se hace necesario actuar, formar y pertenecer a grupos, involucrarse, integrarse en familia, en tu parroquia y en comunidad.

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