Diócesis

Migrantes vulnerables al virus del olvido

MIGRANTES. Son 1,991 entre hombres, mujeres y niños, en aislamiento.

Betzaida Toulier U.

Las víctimas del coronavirus no son solo aquellas que dan positivo, hay un colectivo vulnerable que en Darién suman 1,991, entre hombres, mujeres y niños, que sufren aislamiento permanente: los migrantes. 

Ciertamente, el Covid-19 es un virus que nos ha sobrepasado a todos, que nos ha hecho entender la necesidad de cuidarnos los unos a los otros, y la población de Darién así lo ha entendido, por eso es una de las provincias con menor casos de contagio.

Igual que al resto del país, Darién vive una situación muy difícil, pero hay una población desterrada de sus territorios de origen, en su mayoría haitianos, africanos, y cubanos, que dependen literalmente de la caridad y la solidaridad humana. 

De esta situación nos habló el mismo Obispo del Vicariato de Darién, Monseñor Pedro Hernández Cantarero, que aún en medio de la crisis económica que afecta a la misma Iglesia, fue el primero en solidarizarse con los migrantes.

“Hemos apoyado con algunos recursos que nos han llegado al Vicariato de gente que mira hacia Darién y se solidariza con la situación”, dijo Monseñor Hernández Cantarero. 

Como pastor y guía de esta grey, aprovechó para recordarnos que son seres humanos con dignidad, que solo buscan una oportunidad para alcanzar mejor calidad de vida para sus familias. 

AYUDA CONJUNTA

Un equipo respalda las iniciativas del Vicariato del Darién, y desde la distancia sanitaria obligatoria están aliados a las unidades de SENAFRONT para hacer efectivas las donaciones, que llegan gracias a la generosidad de muchos panameños.

Pero como señala la misionera Clara Meza, de la Congregación Maryknoll, el hambre no espera y “en Darién necesitamos seguir contando con la generosidad de nuestro pueblo panameño, porque los migrantes necesitan comer, los niños no saben de espera”.

La ayuda está llegando, pero la necesidad supera lo que hasta ahora se ha entregado con generosidad.

Tratarlo con dignidad…acompañar y escuchar al migrante.

Al igual que el obispo, la misionera reitera que son hombres, mujeres y niños con dignidad. “Son hermanos que se encuentran en tránsito, que solo piden un trato digno como cualquiera de nosotros», indicó.

Asimismo, señaló que como iglesia acompañan y escuchan a los migrantes, «no se trata solo de migrantes sino de personas que buscan una vida mejor», agregó. 

Varados por cierre de fronteras 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró estado de pandemia, por el virus COVID-19, el 11 de marzo de 2020, razón por la cual a nivel mundial se han tomado medidas para mitigación del contagio. Una respuesta a ello ha sido el cierre de fronteras.

Panamá decretó estado de emergencia a partir del 12 de marzo de 2020, producto de medidas vinculadas que se han ido tomando, se han visto afectadas muchas operaciones particularmente la Operación Flujo Controlado.

 

Por su parte, Costa Rica declaró estado de emergencia nacional en todo su territorio desde el 16 de marzo de 2020. A raíz de ello, la frontera entre Panamá y Costa Rica se presume estará cerrada por al menos un mes más.

Dentro de las distintas disposiciones decretadas por ambos países se encuentra el cierre de las fronteras, situación que desde el pasado 18 de marzo deja más de un 1,900 migrantes varados en la provincia de Darién, en su mayoría en la Estación de Recepción Migratoria (ERM) La Peñita, la comunidad de Bajo Chiquito y 500 en ERM.

Migrantes en Darién

Total 1991

Hombres 1,050

Mujeres 450

Niños 286 niños

Niñas 254 niñas

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