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Panameños realizan acciones concretas de ayuda al pobre

No echemos en saco roto esta oportunidad de gracia. Sintámonos todos, en este día, deudores con ellos, para que tendiendo recíprocamente las manos unos a otros, se realice el encuentro salvífico que sostiene la fe”.

Con estas palabras el papa Francisco manifestó su anhelo de que también este año y en el futuro se siga celebrando esta experiencia que devuelve a la primera comunidad cristiana. “Los creyentes vivían todos unidos y tenían todo en común; vendían posesiones y bienes y los repartían entre todos, según la necesidad de cada uno” (Hch 2,42.44-45).

Respondiendo a la exhortación, la Arquidiocesis de Panamá a través la Fundación Casa Hogar El Buen Samaritano, el Comedor Mi Amigo Jesús, Pastoral Social Cáritas Panamá y el Banco de Alimentos llevarán a cabo una acción concreta y significativa entregando 300 bolsas de comida y 200 almuerzos a los pobres; en medio de una programación que se desarrolla hoy desde las 10:30 a.m. en la parroquia Nuestra Señora del Carmen de Juan Díaz.

El sacerdote Patricio Hansen, director de Cáritas Panamá reconoce que esta acción no es exactamente lo que pide el Papa; su Santidad insiste en el contacto personal, el pobre debe sentirse acogido, escuchado. “Estamos llamados a dirigir nuestra mirada para escuchar su grito y reconocer sus necesidades, por eso es necesario seguir sensibilizando a las comunidades”.

Hansen afirma que la Iglesia Católica permanentemente trabaja para sostener diferentes obras sociales, como hogares de ancianos, comedores infantiles; sin embargo para él este llamado va más allá.

“Sería ideal que las familias inviten a un pobre a su casa para compartir una comida, que haya un acercamiento personal, no para este domingo exactamente, puede ser otra semana o para después de la Jornada Mundial de la Juventud, por que hay que reconocer que la JMJ nos tiene bien ocupados, lo importante es que no quede en el olvido esta oportunidad”, aseguró el sacerdote.

Por su parte Eric Rodríguez administrador de la Casa Hogar El Buen Samaritano señala que la misión es abordar la temática no sólo con un plato de comida sino de canalizar acciones para los pobres en áreas de la salud o en capacitación para el trabajo. “Debemos pensar en soluciones sostenibles en el tiempo, levantando la autoestima del necesitado, para que sean ciudadanos dignos de ganarse su sustento para sus familias”.

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