En el marco de su viaje apostólico por África, el Papa León XIV presidió una multitudinaria Santa Misa en la ciudad de Saurimo, donde hizo un fuerte llamado a la justicia, la libertad y la dignidad humana.
Por Héctor Muñoz
Durante la celebración, que congregó a decenas de miles de fieles, el Pontífice aseguró que “Cristo escucha el clamor de los pueblos”, especialmente de aquellos que sufren situaciones de injusticia, violencia y exclusión.

En su homilía, el Papa denunció que “toda forma de opresión, violencia, explotación y mentira” contradice el mensaje cristiano, ya que niega la resurrección de Cristo, entendida como fuente de libertad y esperanza para la humanidad.
Asimismo, advirtió
sobre los peligros de una fe superficial o utilitarista, recordando que la relación con Dios no puede reducirse a intereses personales o a un “comercio supersticioso”, sino que debe vivirse con autenticidad y amor.
El Santo Padre también reflexionó sobre las desigualdades sociales, señalando que muchas veces los sueños de las personas son frustrados por sistemas injustos y por la concentración de la riqueza en pocas manos, lo que genera sufrimiento en amplios sectores de la población.
La jornada del Pontífice en Saurimo inició con la visita a un hogar de ancianos, donde destacó la importancia de cuidar y escuchar a los más vulnerables, reconociendo en ellos la sabiduría de los pueblos.
Esta Eucaristía forma parte del viaje apostólico que el Papa realiza del 13 al 23 de abril por varios países africanos, con el objetivo de fortalecer la fe, promover la paz y acompañar a las comunidades locales en medio de sus desafíos.
