El Pontífice respondió a recientes críticas recibidas durante su estancia en Castel Gandolfo y reiteró que la Iglesia mantiene una postura clara en favor de la paz y en contra del armamento nuclear.
Por Héctor Muñoz
El papa León XIV reiteró este martes que la misión de la Iglesia es anunciar el Evangelio y promover la paz, al responder a preguntas de periodistas antes de regresar a Roma tras concluir su período de descanso en Castel Gandolfo.
El Santo Padre afirmó que, si alguien desea criticar su labor, debe hacerlo con base en la verdad y no mediante afirmaciones que distorsionen la enseñanza de la Iglesia.
«La misión de la Iglesia es proclamar el Evangelio, predicar la paz. Si alguien quiere criticarme por anunciar el Evangelio, que lo haga con la verdad», expresó el Pontífice.
Durante el breve encuentro con la prensa, León XIV aprovechó para recordar que la Iglesia Católica ha mantenido, desde hace décadas, una posición firme contra las armas nucleares, desmintiendo interpretaciones que sugerían lo contrario.
Sus declaraciones se producen en un contexto internacional marcado por el aumento de las tensiones geopolíticas y el debate sobre el rearme de varias potencias. En ese escenario, el Papa insistió en que la paz continúa siendo una tarea urgente y un compromiso que interpela a toda la comunidad internacional.
La postura del Pontífice está en continuidad con el magisterio reciente de la Iglesia. En diversos mensajes y documentos publicados durante este año, León XIV ha reiterado que la proliferación de armas nucleares y el desarrollo de nuevas tecnologías militares representan una amenaza para la humanidad, al tiempo que ha llamado a fortalecer el diálogo y los esfuerzos internacionales en favor del desarme.
Con estas declaraciones, el Papa vuelve a colocar la construcción de la paz en el centro de la misión evangelizadora de la Iglesia, recordando que el anuncio del Evangelio y la defensa de la dignidad humana son inseparables.
