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Sacrificios de la familia ante el elevado precio de los útiles y uniformes

Sacrificios de la familia ante el elevado precio de los útiles y uniformes

Revisando las estanterías de un reconocido almacén de Calidonia, Yadira Robinson acompañada de uno de sus seis hijos pregunta por los precios de útiles escolares. Pretende ver dónde consigue montos más bajos, pues cuatro de sus niños comenzarán clases esta semana y aún le falta adquirir gran parte de los materiales que le piden en la escuela.

“En mi casa el único que trabaja es mi marido, ahora mismo está taxiando para poder comprar los uniformes y los zapatos; solo vamos a comprar lo esencial de los útiles escolares  para que puedan asistir los primeros días de clases. Los libros están muy costosos, cada uno supera los 18 dólares”, dice.

Yadira se lamenta de que cada año cambien los textos escolares y editoriales, sus hijos mayores no pueden pasarle a sus hermanos menores los libros. También le sorprende que la lista de la niña más pequeña que entra a pre kínder sea más costosa por el material didáctico que incluye.

Sus palabras las comparten otros padres y re-presentantes que están en otros almacenes de la ciudad. La mayoría se queja de los precios y de lo poco que alcanza el dinero que cobran luego de un mes de trabajo.

Karol Díaz señala que el colegio donde estudiará su hija Sofía, quinto grado, sugiere un único proveedor para la compra de los uniformes. Para ella como madre soltera ha sido un gran sacrificio.

Compró dos faldas, cada una le costó 22.00 dólares, las polos 12.00 dólares cada una, el buzo para educación física 18.00 dólares, la camiseta 7.50 dólares, a todo esto hay que sumarle las medias, zapatos, zapatillas y vestido de baño porque tendrá clases de natación. En textos escolares y demás útiles como libretas y lápices gastó 325 dólares.

En otro lugar de la ciudad donde venden uniformes de la mayoría de los colegios privados, el precio de un pantalón oscila en 20.00 balboas, precio que sorprendió a Ana Sequera; su acudido de 6 años apenas empieza primaria y considera que no puede tener un solo pantalón.

Afirma que en este almacén sólo comprará uno y con una modista encargará los demás, llevándole la tela. “Quisiera complacer a mi hijo comprando las libretas que desea pero veo que precisamente las que tienen su personaje favorito Mario Bros cuestan más de 3.00 dólares cada una, definitivamente no me alcanza, sería un lujo. Solo los textos escolares me salen en casi 200.00 dólares”.

En Panamá, la lista de útiles escolares es similar para escuelas privadas y públicas.

Sugerencias para sobrevivir

La Autoridad de Protección al Consumidor y defensa de la Competencia, ACODECO  ha publicado por distintos medios el listado de útiles y libros escolares exentos del pago del ITBMS. Por su página web y redes sociales se observa cómo ofrecen sugerencias a los consumidores para que puedan comparar los precios y verificar las encuestas que muestran costos de los útiles escolares, camisas, pantalones y zapatos. Pedro Acosta, presidente de la Unión Nacional de Consumidores UNCUREPA considera que al  panameño le urge cambiar sus hábitos de consumo y procederes, cada año queda improvisando frente a esta realidad.

Asegura que en diciembre el 90% de las familias no habían presupuestado los uniformes y útiles escolares, pensando únicamente en las fiestas de fin de año y hasta presupuestando sus días de Carnaval.

“La educación de los hijos debe ser prioridad, incluso por encima de las fiestas de fin de año. La mayoría de los hogares tiene dos o tres hijos y no se puede caer en improvisaciones, hoy en día los grandes comercios te aceptan abonos, te ofrecen descuentos” dijo.

Para Acosta la clase media es la más golpeada ya que bus-ca tener a sus hijos en colegios privados buscando aquello que la educación pública no le ofrece.

Afirma que en estos centros piden textos demasiados costosos.  “Cada año los cambian y cuando revisas te das cuentas que las modificaciones no son tantas; otros colegios exigen que los uniformes estén casados con el logo de la zapatilla, en la media y hasta en la corbata” expresó.  Sugiere que las Asociaciones de Padres de Familia trabajen en conjunto con la dirección del colegio y con el Ministerio de Educación para que avale o monitoree lo que pasa. Aclara que son los mismos representantes quienes pueden aceptar o no la orden del dueño del centro educativo.

El presidente de UNCUREPA recomienda estas medidas:

Sacar la utilidad del producto:

Ver qué   útiles se pueden reusar como las tijeras, reglas, colores. Vemos cuadernos de 200  hojas y solo usaron 30 hojas. Si se forran y se le quitan las usadas sirven. Si las zapatillas todavía son de su medida y están en buen estado, cambiarles los cordones.

Cotizar con tiempo

Comparar los precios de la librería con los del supermercado  o con los de un almacén más grande, y evaluar dónde conviene comprar. No esperar hasta el último momento para adquirirlos, porque se dificulta buscar buenos precios. Hacer presupuesto

Tener un límite de presupuesto, evite comprar por impulsos.

La moda es cara

Considerar que los cuadernos con imágenes o diseños  de moda son más caros. Hay libretas nacionales económicas que igual sirven.

Enseñar a cuidar

Es importante que a los niños se les enseñe a conservar los artículos que les servirán para sus estudios, para evitar que los padres adquieran nuevos.