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San José, guardián de la Sagrada Familia y modelo de fe para la Iglesia

San José, guardián de la Sagrada Familia y modelo de fe para la Iglesia

Su figura, discreta, pero fundamental en la historia de la salvación, ha inspirado una profunda devoción que se expresa en la liturgia y en las tradiciones populares, incluyendo celebraciones especiales en Panamá.

 

Por Herminia Rivera

La devoción a san José ocupa un lugar especial en la espiritualidad católica. Aunque los evangelios conservan pocas palabras sobre él y no registran ninguna frase pronunciada por el santo, su presencia es decisiva en los comienzos de la historia de la Salvación. La Iglesia lo reconoce como esposo de la Virgen María y padre adoptivo de Jesucristo, confiándole Dios la misión de custodiar a la Sagrada Familia.

 

San José en las Sagradas Escrituras

Las principales referencias a san José se encuentran en los evangelios según san Mateo y san Lucas. En el primero se narra cómo José, descrito como un “hombre justo”, recibe en sueños el mensaje del ángel que le pide no temer recibir a María como esposa, pues el niño concebido en ella viene del Espíritu Santo. Su respuesta es inmediata: obedece y acoge a María, convirtiéndose en protector del misterio de la Encarnación.

San Mateo también relata que José salva al Niño Jesús del peligro cuando el ángel le advierte sobre la persecución del rey Herodes. Entonces huye con María y el Niño hacia Egipto, demostrando su papel como custodio de la vida del Salvador. Posteriormente, regresan a Nazaret, donde Jesús crece bajo su cuidado.

El Evangelio de san Lucas ofrece otra escena significativa sobre la vida de José: el episodio del Niño Jesús perdido y hallado en el templo de Jerusalén. Allí se muestra la preocupación de José y María por su hijo y su participación en la vida familiar y religiosa del pueblo de Israel.

 

La doctrina de la Iglesia sobresan José

En la capilla del arzobispado también se encuentra una imagen de San José.

La tradición católica reconoce a san José como un modelo de fe, obediencia y humildad. En el siglo XIX, el papa Pío IX lo proclamó Patrono de la Iglesia Universal en 1870. Más recientemente, el papa Francisco le dedicó el año 2020-2021 a san José con motivo del 150 aniversario de ese patronazgo.

Uno de los documentos más importantes de la Iglesia católica sobre su figura es la exhortación apostólica Redemptoris Custos, publicada por el papa  san Juan Pablo II, donde se presenta a san José como custodio del Redentor y modelo de paternidad responsable. La Iglesia subraya su papel único: aunque no fue padre biológico de Jesús, ejerció una auténtica paternidad al educarlo, protegerlo y transmitirle la tradición religiosa del pueblo de Israel.

Otra encíclica dedicada a san José es Quamquan pluries, publicada por el papa León XIII el 15 de agosto de 1889. En este documento el pontífice destaca la figura de san José como protector de la Iglesia y modelo para los trabajadores y padres de familia, promoviendo su devoción ante las dificultades de la época.

 

¿Por qué san José tiene dos fiestas?

El calendario litúrgico celebra a san José en dos fechas principales. La primera es el 19 de marzo, solemnidad de la fiesta de san José. Esta celebración es muy antigua en la tradición cristiana, honra al santo como esposo de María y padre adoptivo de Jesús.

La segunda fecha es el 1 de mayo, conocida como la fiesta de san José Obrero. Fue instituida en 1955 por el papa Pío XII, con el propósito de presentar a san José como modelo para los trabajadores cristianos de todo el mundo. Al mismo tiempo, la Iglesia quiso ofrecer una dimensión espiritual a la jornada internacional del trabajo, destacando la dignidad del trabajo humano y la santificación de la vida cotidiana.

 

La devoción a san José Dormido

En los últimos años, se ha popularizado la devoción a san José Dormido. Esta representación muestra al santo descansando mientras sostiene en su corazón las preocupaciones de los fieles.

La tradición se inspira en los sueños de san José, narrados en el Evangelio de Mateo, a través de los cuales Dios le revelaba su voluntad. Los fieles escriben sus intenciones en un papel y lo colocan bajo la imagen del santo dormido, simbolizando la confianza en su intercesión ante Dios.

 

Esta devoción fue especialmente difundida por el papa Francisco, quien tenía una imagen de san José Dormido en su habitación y contó que en diversas ocasiones él  acostumbraba colocar bajo ella los problemas o peticiones por los que rezaba.

 

San José en la vida de la Iglesia en Panamá

En Panamá, la devoción a san José está profundamente arraigada en la vida parroquial y familiar en las distintas regiones eclesiales del país. Muchas comunidades celebran con especial solemnidad la fiesta del 19 de marzo, con misas, peregrinaciones, novenas y procesiones. En el país hay varias parroquias dedicadas al santo, donde se organizan jornadas de oración por las familias, y los trabajadores. La Diócesis de David lo tiene como su santo patrono.

En los últimos años también se ha extendido en Panamá la devoción a san José Dormido, promovida en grupos de oración y comunidades parroquiales que ven en esta práctica una forma sencilla de confiar a Dios las preocupaciones personales y familiares.

 

Patrono de la ciudad de David

Monseñor Luis Enrique Saldaña, obispo de la Diócesis de David, expresó que en la Iglesia celebramos con gran alegría la solemnidad de San José, el humilde carpintero de Nazaret, a quien Dios confió el cuidado de su Hijo y de la Virgen María. San José es para nosotros un modelo de fe silenciosa, de obediencia confiada y de trabajo honesto.

La Iglesia lo reconoce como protector y custodio, un hombre justo que supo escuchar la voz de Dios y responder con generosidad a su voluntad. En él contemplamos la grandeza de quien sirve sin buscar protagonismo, pero con un corazón lleno de amor y responsabilidad.

Para nosotros, en la ciudad de David, tiene además un significado muy especial, pues lo veneramos como patrono de nuestra ciudad. Bajo su protección ponemos a nuestras familias, a nuestros trabajadores, a nuestros jóvenes y a toda nuestra comunidad, pidiendo que nos enseñe a vivir con fe, humildad y espíritu de servicio.

 

Hombre sencillo

P. Luis Vergara – Sacerdote

«San José fue elegido para custodiar la Sagrada Familia, sin ser rey, o un hombre humilde, honesto, sencillo trabajador al servicio de Dios»

 

 

 

 

Berta A. Aguilar – Devota

«A san José  lo conocí en la infancia y juventud misionera; su honestidad, sencillez y trabajo. Y el papa Francisco nos enseñó más sobre San José Dormido». 

 

 

 

 

 

Monseñor Luis Saldaña – Obispo de David

«San José  tiene un significado especial para la Diócesis de David como patrono de nuestra ciudad. Un hombre que supo escuchar la voz de Dios con generosidad.