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Santa Fe enfrenta retos

La Zona Misionera de Santa Fe es parte del Vicariato Apostólico de Darién, y fue una de las primeras comunidades que surgieron a orillas de la vía Interamericana. Inició como un campamento maderero, en propiedades del señor Abraham Pretto, y una compañía por la construcción de la carretera.

Según el padre Eduardo Alfaro, uno de los responsables de esta zona, no ha sido fácil el trabajo pastoral en estas tierras, pues son comunidades flotantes, es decir que las personas de aquí se movilizan a otras áreas buscando el sustento para sus familias.

“Se aprecia la señal en el sentido de identidad, la permanencia y comprender que la riqueza se adquiere por el trabajo constante y no por la suerte”, elementos que asegura el padre Eduardo Alfaro son determinantes en estas comunidades.

Las poblaciones que comprenden esta zona misionera son: Arimae, Pueblo Nuevo, Puerto Lara, Altos del Cristo, Quebrada Onda, Zapallal, Betel, Cucunati, Candelilla, Quebrada Eusebio y algunas que están por surgir debido al crecimiento.

Destaca el padre Alfaro que muchos han vendido tierras esperando conseguir otras mejores, y al final se quedan sin nada. La Iglesia en estas comunidades hace su recorrido, compartiendo la fe, y se han ido organizando para formar grupos y activar la participación de la gente en estas tierras, a pesar de las dificultades existentes.

Congregación de Hermanas Dominicas de Maryknoll

Se establecieron en estas tierras como fin demostrativo-educativo, y formaron grupos dedicados a la siembra de plantas medicinales para la atención de la medicina alternativa.

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