La Selección Nacional de Panamá recibió una bendición especial de monseñor José Domingo Ulloa en la Catedral Metropolitana, en un encuentro histórico lleno de fe, unidad y esperanza rumbo al Mundial.
Por Héctor Muñoz
Jugadores, cuerpo técnico y directivos de la Federación Panameña de Fútbol participaron de esta emotiva jornada, acompañados por seminaristas del Seminario Mayor San José, en un ambiente marcado por la fe, la esperanza y la unidad nacional.
Durante su mensaje, monseñor Ulloa recordó que la selección representa mucho más que fútbol para el país.
“Cuando ustedes entran a la cancha, Panamá vuelve a abrazarse por encima de las diferencias”, expresó el arzobispo, destacando además el sacrificio, la disciplina y el esfuerzo de cada jugador.

Uno de los momentos más simbólicos de la jornada ocurrió cuando el futbolista Adalberto Carrasquilla entregó a monseñor Ulloa un suéter oficial de la selección personalizado con su nombre y el número 24, además de otra camiseta especial destinada al Papa León XIV.
El arzobispo anunció que hará entrega personalmente del suéter al Santo Padre durante la visita ad limina que realizarán los obispos panameños al Vaticano el próximo mes de octubre.
La ceremonia también incluyó la entrega de un reconocimiento especial a la Selección Nacional, así como la fotografía oficial frente a Santa María La Antigua, patrona de Panamá.
La oración final pidió protección, humildad y fortaleza para cada jugador, en una tarde que muchos calificaron como un momento histórico donde la fe, el deporte y el sueño de todo un país se encontraron en un mismo lugar.
