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Sumando voluntades al Bazar Solidario

La Pastoral de Movilidad Humana busca generar ingresos para mantener activos dos albergues de la Iglesia Católica.

Redacción

Desde el Centro de Acompañamiento Integral a Refugiados y Migrantes Hogar Luisa, funciona el Bazar Solidario. Un espacio donde las personas con escasos recursos económicos han podido cubrir sus necesidades de vestimenta y calzado, además tienen la posibilidad de adquirir a muy bajo costo artículos necesarios para sus hogares.  

Tal como lo indica su director, Jorge Ayala, un bazar solidario es un concepto de mercado boutique, en donde una parte o la totalidad de lo recaudado se destina a algún propósito o causa altruista o comunitaria.

VARIEDAD. Ropa para niños, jóvenes y adultos.

“En años anteriores habíamos organizado algunos bazares en días específicos, pero viendo la situación económica producida por la pandemia, hemos visto la necesidad de abrir las puertas de este espacio permanentemente”, señaló Ayala.

Ubicado en Parque Lefevre, en la misma cuadra de la Iglesia de Piedra.

“Nicaragüenses, colombianos, venezolanos, cubanos, salvadoreños y hasta los mismos nacionales han asistido para adquirir ropa y calzado de segunda en perfecto estado. Puedes encontrar prendas nuevas, cunas y coches para bebés, vajillas, cortinas, artefactos eléctricos a precios que jamás conseguirán en el mercado”, afirmó Marianne Colmenárez, voluntaria responsable del bazar.

ENSEÑANZA. Que los niños donen y aprendan el valor de la solidaridad.

 

Leidy García, migrante venezolana, ha logrado enviar tres cajas de ropa a su familia. “En Venezuela si acaso consiguen dinero para la comida, por eso les enviamos ropa y gracias a estos precios de locura hemos podido ayudarles, he comprado prendas desde 0,25 centavos”, manifestó mientras sostenía un pantalón blue jeans de marca en un balboa.  

Los mismos usuarios del Hogar Luisa y del albergue de Ancón, cuando logran conseguir alquilar un espacio para continuar su camino, adquieren lo básico en este lugar.

Por razones de bioseguridad, quienes asisten al Bazar Solidario reservan su cita al 203-7600.

 “Por esta razón hacemos un llamado para seguir sumando voluntades y esfuerzos. En este momento no estamos recibiendo ropa porque ya tenemos suficiente, pero sí artículos para la casa como: licuadoras, sandwicheras, ollas, adornos navideños, juguetes para niños y me atrevo a decir que hasta lavadoras y neveras porque hemos recibido este tipo de donaciones en muy buen estado, afirma Marianne, encargada del bazar.

Cabe destacar, que lo recaudado en este primer mes ha servido para comprar medicinas, víveres, pañales requeridos por familias extranjeras en situación de vulnerabilidad, que tocan diariamente la puerta del Hogar Luisa. 

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