Actualidad

Trenzar la historia de los negros

Al trenzar los cabellos, se trenza la historia y se fortalece el diálogo intergeneracional, fortaleciendo la identidad de la niñez y la juventud afrodescendientes.

Así describen la celebración del Día de las Trenzas en Panamá, que desde el 2012 se realiza como una campaña que busca reivindicar la identidad de un pueblo, en medio de la multiculturalidad de un país que se goza en decir que es el “crisol de razas”.

Origen de la campaña

Esta iniciativa del Día de las Trenza fue una respuesta positiva ante acciones dolorosas, en la prohibición de docentes en centros escolares, del uso de las trenzas a la niñez y la juventud. 

El clamor público de una madre de cuatro niñas, a quienes se le prohibieron llevar trenzas, fue la punta de iceberg del racismo y la discriminación que se padece en los centros escolares.

Por esta razón, el tercer lunes del mes de mayo del 2019, el lema de la campaña fue: “¿Mamá por qué no puedo llevar trenzas a la escuela? y así sucesivamente se ha ido definiendo los lemas de cada año para enviar un mensaje contundente de la importancia del respeto a la identidad.

Ese año, el llamado fue que las madres llevaran a sus hijas con sus trenzas. Esta iniciativa ha sido acogida por la sociedad panameña, y en medio de la pandemia se ha celebrado con el lema “Trenzas en casa”, como una oportunidad para que los abuelos y las abuelas puedan contar la historia de resistencia y lucha del pueblo afrodescendiente.

CELEBRACIÓN. Krishna y Cristina Camarena, madre e hija, celebraron el Día de las Trenzas en Casa, peinando y luciéndolas.

Alberto Barrow, promotor de la celebración.

De acuerdo con investigadores, en la época colonial, las mujeres trenzaban en la cabeza caminos para una reunión familiar o una ruta para la fuga en busca de vivir en libertad.

También se explica, que debido a su frondosa cabellera, las mujeres guardaban en sus cabezas diversas semillas, monedas y que le permitieran iniciar una vida en libertad en los palenques.

Alberto Barrow, promotor de la celebración, destacó que cualquier regla o normativas contrarias al derecho humano resultan autoritarias y discriminatorias. Los efectos de estas acciones en nuestra niñez y juventud son inimaginables, especialmente del sistema educativo, que se supone debería protegerlos.

Hacer memoria agradecida de nuestra ancestralidad, ayudará a fortalecer la vida familiar y social.

OPINIONES

       ALEJANDRA ECHEZURIA
“Me hago mis trenzas en cualquier época del año y la luzco con orgullo porque soy consciente de mi identidad afrodescendiente, aunque mi piel no tenga tanta melanina”.

NICOLE CHERY
“Desde los 16 años me hago trenzas. Antes me alisaba el cabello, pero ahora estoy en la transición de dejar mi cabello ondulado, porque lo prefiero así”.

 

Artículo anterior

La Santa Sede dona a la OMS

Siguiente artículo

Medios de comunicación deben “reinventarse” para sobrevivir