Curso BíblicoEspiritualidad

Una ventana entre la vida y la Biblia – El camino de Israel: hechos y personajes del AT (III)

Sexta etapa:  Los desterrados

Triste recuerdo del pueblo de Israel:  el exilio-destierro que vivieron en Babilonia del 587 al 539 a.C.

Tiempo de desesperanza al regresar a la esclavitud y crisis de fe, fruto de la pérdida de su tierra, del templo y su reino.  Sobresalen Isaías II, Ezequiel, el pueblo sufriente, la figura del Siervo de Yahvé, y Ciro, rey persa, que los liberó.

A través de los profetas, Dios da esperanza y consuela al pueblo, que vive la experiencia de un Dios que actúa en la historia a través de Ciro, el nuevo emperador.

Séptima etapa:  Los restauradores o judaísmo

Es la época de la dominación persa, desde la caída de Babilonia (539 al 333 a.C.). Protagonizan este período Zorobabel, Nehemías, Esdras y el pueblo mismo.

Hemos revisado someramente la historia de Israel desde el 1800 a.C al 63 a.C.

Por los libros de Nehemías, Esdras y Tercer Isaías conocemos de los esfuerzos por reconstruir el templo como símbolo de su identidad y organizar al pueblo, bajo el criterio de la unidad de la sangre y de la Ley.

Aún a riesgo de reducirlo al tamaño de la ley, descubren a Dios presente en el proceso de restauración.

Octava etapa:  Los Defensores de la fe.

Se impone la cultura griega, al punto de querer insertar el culto a Zeus en el templo, ante lo cual la familia de los Macabeos encabeza una guerra y logra la independencia del país. 

Etapa que va del 333 a.C. al 63 a.C., sobre todo el año 170 a.C., fecha del levantamiento de los Macabeos, que luchan en las montañas de Judá.  Destacan en este período la familia macabea y el rey Antíoco IV Epifanes.

De esta historia nos hablan los libros 1 y 2 Macabeos y Daniel.

Experiencias de Dios

A través de las diferentes etapas que vivió el pueblo de Israel, fue cambiando su experiencia de Dios a quien siempre percibieron cercano.

Algunas veces era un Dios consolador, que daba esperanzas al pueblo a través de los profetas, otras el Dios creador que actúa palpablemente en la historia.  En algunos momentos lo sintieron como el Dios protector de la vida y en otras como el Dios que cumplió sus promesas de familia, tierra y bendición.

Dios siempre suscita esperanza, fe, alegría y confianza.

No importa cómo lo percibieran, Dios siempre suscitaba esperanza, fe, alegría y confianza.

Exhortación apostólica postsinodal

“christus vivit”

 (202-208)

La pastoral de los jóvenes

La pastoral juvenil necesita adquirir otra flexibilidad.

La pastoral juvenil, tal como se realizaba, ha sufrido el embate de los cambios sociales y culturales.  En las estructuras habituales, los jóvenes, muchas veces, no encuentran respuestas a sus inquietudes, necesidades, problemáticas y heridas.

En el Sínodo aparecieron muchas propuestas concretas orientadas a renovar la pastoral juvenil y a liberarla de esquemas que ya no son eficaces.  Aunque no es fácil abordar a los jóvenes, se está creciendo en dos aspectos:  la conciencia de que es toda la comunidad la que los evangeliza y la urgencia de que ellos tengan un protagonismo mayor en las propuestas pastorales.

Los mismos jóvenes son agentes de la pastoral juvenil, acompañados y guiados, pero libres para encontrar caminos siempre nuevos con creatividad y audacia, que nos hacen ver la necesidad de asumir nuevas estrategias.

La pastoral juvenil necesita adquirir otra flexibilidad y convocar a los jóvenes a eventos que les ofrezcan un lugar donde no sólo reciban formación, sino que también les permitan compartir la vida, celebrar, cantar, escuchar testimonios reales y experimentar el encuentro comunitario con Dios vivo.

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