DiócesisVicariato Apostólico del Darién

Voluntarios hacen posible atención médica a darienitas

En todo el proceso de la misión médica se cumplió con el distanciamiento físico y medidas de bioseguridad para todos los voluntarios y pacientes que acudieron por una atención médica.

Yoel E. González N.

Desde hace 32 años, el equipo de Cristo Sana lleva atención médica a niños, hombres, mujeres y ancianos del Vicariato Apostólico de Darién. Son médicos, enfermeras, odontólogos, farmaceúticos, laboratoristas y voluntarios que dejan sus comodidades para dar un poquito de lo que poseen y llevar salud a los darienitas.

Recientemente, el 26 de junio de 2021 estuvieron en la comunidad de Río Pavo perteneciente a la zona misionera de Río Congo.  Unas 151 personas, entre adultos y niños, recibieron atención en medicina general y pediatría; 130 atenciones para exámenes de laboratorios, se entregaron 52 anteojos, se realizaron 64 procedimientos odontológicos y se despecharon 161 recetas.

ODONTOLOGÍA. Una de las principales atenciones recibidas.

El costo total de la gira de salud  fue alrededor de 3,000 dolares, invertidos en el pago de insumos médicos, odontológicos y de laboratorio, medicamentos, lentes, entre otros.  Para esta misión,  15 voluntarios acompañaron al padre Alberto Nárvaez, sacerdote a cargo de esta zona misionera de Río Congo.

El doctor Rigoberto Samaniego expresó que la misión fue un éxito, “estamos agradecidos con toda la colaboración que recibimos de nuestros benefactores: Laboratorio MEDIPAN y la Orden de Malta en Panamá”.

Esta experiencia no sólo permite que la salud llegue a cientos de personas en estas comunidades darienitas, sino que además ayuda en el crecimiento profesional y espiritual de sus voluntarios, así lo comenta el Samaniego quien es su actual coordinador de Cristo Sana.

Testimonios

Bajo la sombra del árbol Edelmira, que ahora sirve de techo para el equipo de voluntarios, dadas las condiciones que ha movido esta pandemida, encontramos a la odontóloga Dora Roquebert. Ella tiene dones especiales cuando atiende a cada paciente, sea niño o adulto: paciencia, trato amable y cordial son algunos de los detalles que la identifican:; además de su calidez y simpatía que la hacen muy cercana a todo el equipo, pero también a los pacientes que le tocan atender.

Según nos comentó la odontóloga, hace muchos años, ella fue invitada por un colega médico y desde entonces todo cambió en su vida. Esa milla extra que ofrece, junto a sus compañeros, le permite agradecer siempre a Dios las bendiciones que  fortalecen en su sentir. Expresó que cada paciente que atiende es cómo tocar un pedacito de cielo, de ese cielo que Dios tiene para todos nosotros.

Misión. Este es un equipo con voluntarios entregados a su fe guiados por y para servir a los demás.

“Cuando me toca atender a un paciente, siento eso un misterio especial, no voy siempre a misa, pero mis oraciones y mi fortaleza siempre dispuesta en cada misión me permite presenciar de ese amor que Dios tiene para cada uno de nosotros”, explica Roquebert.

El impacto de Cristo Sana en su vida ha sido el permitirle ser parte de esta agrupación y con ello expresarle a Dios, infinito agradecimiento por las bondades, los favores, cuidados a su familia y a todos los médicos, “siento que toco el cielo en cada misión, porque Dios usa nuestras manos para servir de instrumentos en cada atención que brindamos”, acotó Roquebert.

Unos 151 pacientes fueron atendidos por médicos generales, pediatras y odontólogos.

Al doctor Rolando Rodríguez lo encontramos muy atento sentado, escuchando a sus pacientes y haciéndoles las debidas preguntas y así ayudarles a detectar la raíz de sus dolencias.

Él nos contó que desde que era estudiante de medicina siempre le ha gustado servir en voluntariados. “Recuerdo que en los tiempos de la invasión a Panamá nos tocó trabajar con los damnificados de El Chorrillo en el Hangar, hasta que conocimos a la misión Cristo Sana e iniciamos esta labor, donde llevamos atención a gente muy necesitada, impactándonos de manera muy positiva”, enfatizó.

“La sonrisa de los niños, la pureza en las personas que agradecen esta atención médica cada vez que los visitamos es el mejor regalo que podemos recibir”, explica el doctor Rodríguez, quien siente mucha satisfacción de dar la milla extra siendo parte de este equipo, en el Vicariato Apostólico de Darién.

Algo de Historia

ATENCIÓN. Desde el año 1989 este grupo se dedica a prestar servicios de salud a los más necesitados.

Fue un 4 de agosto de 1989 cuando inició Cristo Sana en el Vicariato Apostólico de Darién, fundada por Monseñor Romulo Emiliani, quien animó y acompañó a médicos a unierse a esta loable labor. Actualmente, Monseñor Pedro Hernández Cantarero comparte con ellos el trabajo que siguen realizando para beneficio de la población de Darién.

Parte de los servicios que brinda esta pastoral son: atencion médica en pediatría, medicina general, toma de presión, entrega de lentes para mejorar visión, entrega de medicamentos, exámenes de laboratorio básicos, como: pruebas de glicemia capilar,  de embarazo, hemoglobina, solubilidad de hemoglobina y urinálisis, lípidos. En odontología se realiza aplicación de flúor, enseñanza técnica del cepillado y entrega de cepillos.

En algunas ocasiones se le da charlas educativas a los pobladores para mantenerse saludables.

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