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XIX Encuentro de Pastoral Vocacional CAMEX 2017

Hace una semana, en el Centro Monte Alverna de la Arquidiócesis de Panamá, se realizó el XIX Encuentro Regional de animadores vocacionales, organizado por la Pastoral Vocacional de Centro América y México (CAMEX) del 5 al 9 de junio.
En ese encuentro se propuso la elaboración de un proyecto de Pastoral Vocacional para la región, y se puntualizó que la dimensión vocacional de los jóvenes, no debe ser solo reconocida sino más bien asumida por ellos y por todos los miembros de la Iglesia.
Entre los 73 representantes del CAMEX, estuvo el padre Jasshir Pacheco, responsable de la Pastoral Vocacional de la Conferencia Episcopal Panameña, y dijo, habrá que replantearse “cómo llamamos a nuestros jóvenes y ver en ellos no solo lo que son sino desde Jesús, lo que pueden ser”.
“Buscamos establecer criterios en común, que permitan de manera más clara, poder acompañar, iluminar y ayudar a nuestros jóvenes a tener un proyecto de vida vocacional con el que descubran lo que Dios quiere de ellos” agregó el padre Pacheco.
En tanto que el Secretario Ejecutivo del departamento de Vocaciones y Ministerios del Consejo Episcopal Latinoamericano, CELAM, Padre César Braga de Paula, manifestó que “la vocación es un llamado de Dios y descubrir esa misión de servicio con el pobre, el enfermo y el indigente, se logra con el discernimiento del joven y el acompañamiento de manera personalizada”.
El Obispo de ciudad Quezada en Costa Rica y presidente de la Pastoral Vocacional y del Clero, Monseñor José Manuel Garita Herrera, reflexionó sobre la espiritualidad del animador Vocacional, y comentó que la familia debería ser la primera guía, promotora y animadora vocacional, como también las escuelas, las parroquias y la pastoral juvenil donde los jóvenes puedan encontrar el acompañamiento, la orientación y consejos que necesitan.
“Es un reto para los educadores, la familia y especialmente para la Pastoral Vocacional salir a buscar a jóvenes en todas sus realidades culturales, los marginados, con menos oportunidades, en situaciones dolorosas y los ni-ni”, indicó Mons. Garita,
Asimismo señaló que “el animador vocacional debe tener buen ánimo espiritual, poder de convencimiento, una experiencia de vida, porque los jóvenes de hoy son muy críticos” acotó Mons. Garita.

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