DiócesisVicariato Apostólico del Darién

Yaviza repara el camino para recibir a los peregrinos

La zona misionera de Yaviza inició el año convocando a los fieles de las distintas comunidades para  una jornada de oración y adoración al Santísimo Sacramento para encomendar a Dios todas las tareas evangelizadoras que se llevarán a cabo durante este año 2018, especialmente para  pedir a Dios por los trabajos de animación y acompañamiento a los jóvenes con ocasión de la Jornada Mundial de la Juventud.

Como zona misionera creen que es importante hacer un proceso de animación y de catequesis que lleve a los jóvenes de las comunidades a vivir la jornada como un camino que debe ser vivido en la iglesia, y con la mirada puesta en Dios y en su Palabra.

Como un segundo momento, también importante para la zona, especialmente para los jóvenes fue la  intensa y muy bonita experiencia preparatoria para recibir  a los peregrinos que los visitarán en la  comunidad.

En muchas de estas familias, existía el miedo de cómo acoger a otras personas y cómo atenderlas. Para despejar estas dudas recibieron la visita de jóvenes que conforman JUCLA, es decir la Juventud Claretiana de Costa Rica, acompañados por el Padre Enrique García cmf, que hace algunos años estuvo de misión en Yaviza.

Estos jóvenes católicos, vienen haciendo experiencia de misión y de acompañamiento vocacional, y en este mes de enero han querido venir a Darién para conocer la comunidad,  compartir la cultura  y la fe de la gente  especialmente afro.

Para esta visita de los jóvenes se organizaron las familias, para acogerles y acompañarles, se les presentó el pueblo, visitaron los hogares, especialmente aquellos donde había adultos mayores; por la tarde se hizo un convivio con los niños y por la noche se hizo un compartir con los jóvenes y la comunidad, donde se realizaron danzas tradicionales especialmente el bullerengue.

De igual manera los jóvenes de Costa Rica, presentaron bailes propios de su país. Al día siguiente, la comunidad de Yaviza se vistió de gala,  la misa fue desde la cultura afro, con sus cantos y bailes. Los fieles que asistieron a la misa manifestaron su alegría y manera propia de vivir la fe desde el tambor, las danzas y las ofrendas.

Al terminar la misa,  los jóvenes peregrinos agradecieron a la comunidad por la calurosa bienvenida, pero sobre todo por haber conocido una nueva cultura, una manera distinta de vivir la fe.

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