Ha sido testigo de la revolución comunicativa, enfrentando desafíos digitales y manteniendo viva la voz de la Iglesia.
Marianne Colmenárez
El mundo de la comunicación ha cambiado radicalmente en las últimas cuatro décadas. Del papel a la pantalla, de la radio a los pódcast, la forma en que consumimos información ha evolucionado vertiginosamente.
En este contexto, Panorama Católico, medio de la Iglesia panameña, ha resistido el paso del tiempo y las transformaciones digitales, manteniéndose firme en su compromiso con la verdad y la evangelización.
Este semanario cumple el 24 de febrero su cuadragésimo aniversario. Desde su fundación, ha sido una ventana informativa para la comunidad católica, acompañando los grandes momentos de la Iglesia en Panamá y en el mundo.
Además, ha sido testigo de acontecimientos históricos que han marcado al país, brindando una cobertura cercana y comprometida con la realidad nacional.

La comunicación en un mundo digitalizado
Silvina Pérez, periodista de L’Osservatore Romano, periódico oficial del Vaticano, reconoce que, actualmente, uno de los mayores desafíos en el campo de las comunicaciones ha sido adaptar el mensaje espiritual y profundo de la Palabra de Dios a la inmediatez y fragmentación de los medios digitales.
“El riesgo constante es que los mensajes esenciales se pierdan o se reduzcan a titulares simplistas”, señala. Además, la desinformación y las noticias falsas han sido un obstáculo importante para la difusión del mensaje cristiano.
Panorama Católico ha sorteado estos desafíos, manteniendo el equilibrio entre la tradición y la innovación tecnológica. Hoy por hoy, la digitalización del medio ha permitido ampliar el alcance de su contenido y hacerlo más accesible en el ámbito global.
Este aniversario es una oportunidad para reflexionar sobre su papel en la comunicación eclesial.
Una voz constante en la comunicación
El sacerdote Miguel Ángel Ciaurriz, vicario de la parroquia San Lucas y periodista, coincide en que la comunicación eclesial ha evolucionado significativamente en las últimas cuatro décadas.
“Tanto en la radio como en la pequeña pantalla o en la prensa escrita, la Iglesia en Panamá ha hecho un significativo esfuerzo por ofrecer, no sólo a los creyentes católicos, sino a toda la sociedad, su visión de la realidad desde una perspectiva de los valores cristianos que emanan del evangelio y de la propia doctrina social de la Iglesia”, afirma.
Para Ciaurriz, evangelizar es comunicar, y en un mundo saturado de noticias negativas, la Iglesia tiene la misión de llevar un mensaje de esperanza.
40 años de compromiso

Eduardo Soto, director de Radio Hogar y exdirector de Panorama Católico, conoce de cerca la historia del semanario y sus retos.
“Ha sido un trabajo arduo, de cambios lentos, pero efectivos. Las circunstancias del país han obligado a construir una narrativa diferente a la de los años 80, pero siempre con el mismo compromiso con la verdad”, explica.
Soto asegura que la vigencia indiscutible de Panorama Católico es evidente.
“A pesar de la falta de recursos, se sigue impulsando cambios, lo que lo convierte en una referencia inobjetable. No se puede hablar de la Iglesia, y mucho menos de comunicación eclesial, sin mencionarlo”, expresa.
“Se necesitan medios que ofrezcan reflexión, serenidad y una visión atemporal, tanto en el ámbito eclesial como secular. Panorama Católico puede aportar esa mirada profunda y densa que va más allá de lo comercial, asumiendo el deber de iluminar las conciencias y profundizar en las ideas, porque esa es la misión de la Iglesia”, destaca.

Mirando hacia el futuro
Con la expansión de las redes sociales y la inteligencia artificial, Panorama Católico tiene el reto de seguir innovando sin perder su identidad.
“Es un medio que ha sabido mantenerse relevante sin perder su esencia”, afirma Eunice Meneses, directora de la Oficina de Comunicación y Prensa de la Arquidiócesis de Panamá, quien durante años fue reportera y jefa de redacción de este medio impreso.
Sin restar importancia a los avances tecnológicos, asegura que el verdadero valor radica en apostar por un periodismo que construya y edifique.
“Los laicos tienen un papel fundamental en el mundo actual y deben ser un referente en nuestras comunicaciones. Es crucial visibilizar sus historias, preocupaciones y la manera en que la Iglesia los acompaña. Esto permite mostrar una Iglesia en salida, que toca las heridas de Cristo en su pueblo”, enfatiza.
El impacto de los pontificados
Cada Papa ha dejado su huella en la comunicación eclesial.
San Juan Pablo II modernizó la presencia de la Iglesia en los medios, utilizando la televisión y eventos masivos como las Jornadas Mundiales de la Juventud.
Benedicto XVI, con su perfil académico, fue clave en la digitalización del Vaticano. El papa Francisco ha revolucionado la comunicación con su estilo directo y cercano, logrando que sus mensajes trasciendan en redes sociales y sean accesibles a todos.
Silvina Pérez, de L’Osservatore Romano, resalta que cada pontificado ha respondido a los desafíos de su época. En la Jornada Mundial de las Comunicaciones, Francisco subraya la urgencia de una comunicación basada en la verdad y el diálogo frente a la desinformación.

Nuevos desafíos
Con cuatro décadas informando a la comunidad, Panorama Católico enfrenta el reto de seguir adaptándose a la era digital sin perder su esencia ni la fiel audiencia del impreso.

“La transformación tecnológica ha impulsado al periódico a diversificar sus plataformas, integrando contenido digital sin dejar de lado su edición impresa”, explica la directora del periódico, Betzaida Toulier Ureña, tras expresar que uno de los mayores desafíos es el equilibrio entre innovación y tradición.
“El compromiso de Panorama Católico es claro: aprovechar las herramientas digitales para expandir su alcance, sin olvidar que su misión principal es acompañar y formar a la comunidad católica con información veraz y edificante”, afirma.
Consciente que no se puede vivir de espalda a los avances tecnológicos ni a los nuevos recursos periodísticos como la inteligencia artificial, señala de manera enfática que su utilización requiere de un manejo ético y responsable.
“El periódico sigue apostando por el periodismo humano, cercano y evangelizador”, concluye.