Según la Organización Internacional del Trabajo, cada año más de 374 millones de personas sufren accidentes laborales.
Lizbeth G. Villarreal
redaccion@panoramacatolico.com
Sin importar la gravedad, un accidente laboral puede ocasionar una variedad de respuestas emocionales en el trabajador afectado.
La Mgtr. Iliana Avecilla, coordinadora nacional de Psicología Ocupacional, de la Dirección Nacional de Salud y Seguridad Ocupacional (DNSySO), de la Caja de Seguro Social (CSS), expresó que la preocupación aumenta por la calidad de vida laboral, lo que genera que no se pueda pasar por alto el término Trastorno por Estrés Postraumático (TEPT), el cual representa una de las más duras e incapacitantes formas de estrés.

La sintomatología que se puede
observar en estas personas es:
Conmoción o desgaste
Ansiedad
Amnesia temporal
Sensación de irrealidad
Experimentación de lo ocurrido
Pesadillas
Angustia extrema al entrar en contacto con personas o lugares relacionados con el hecho traumático
Miedo incontrolable ante la posibilidad de que se vuelva a repetir
Estas consecuencias psicológicas, que pueden asociarse a cualquier suceso traumático, tienen el poder para modificar la vida diaria del trabajador afectado, lo que pudiera impedir el retorno natural a su día a día, afectando a todo su entorno familiar, social, económico y laboral.
La psicóloga ocupacional detalló que la asistencia psicológica inmediata se torna imprescindible en tres niveles:
Prevención primaria: Prevenir la aparición de estos síntomas asociados a la exposición a un accidente laboral.
Prevención secundaria: Proporcionar una terapia adecuada, enseñando a los trabajadores y a los mandos intermedios qué hacer o no hacer en esta situación.
Prevención terciaria: Disminuir las complicaciones que puedan surgir luego de estas reacciones de estrés postraumático.
Datos interesantes
- Datos suministrados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) destacan que se estima que un 3,9% de la población mundial ha tenido Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT) en algún momento de la vida.
- Sentirse apoyado por la familia, las amistades u otras personas tras un suceso potencialmente traumático puede reducir el riesgo de TEPT.
- El TEPT afecta más a las mujeres que a los hombres.
Indica la OMS que el autocuidado puede desempeñar una función importante en el apoyo al tratamiento de este trastorno. Para ayudar a gestionar los síntomas y promover el bienestar general se pueden seguir estos consejos:
- Mantener una rutina normal cotidiana en la medida de lo posible
- Conectar y conversar con personas de confianza sobre lo sucedido, pero solo cuando la persona se sienta preparada para ello;
- Evitar o reducir el consumo de bebidas alcohólicas y de drogas ilícitas, ya que pueden empeorar los síntomas
- Hacer ejercicio a menudo, aunque solo sea dar un paseo
- Mantener o crear hábitos de sueño saludables
- Aprender a gestionar el estrés, lo que puede incluir técnicas de respiración y relajación muscular progresiva.
- La Organización Internacional del Trabajo calcula que a diario fallecen 1000 personas por accidentes laborales y otras 6500 mueren por enfermedades profesionales.
