El segundo día del foro «Magnifica Humanitas», impulsó reflexiones para defender la dignidad, fortalecer vínculos auténticos, cultivar pensamiento crítico e inspirar esperanza.
Por Marianne Colmenárez
Más eficientes, pero no menos humanos. Ese fue el mensaje que dejó el segundo día del Foro Magnifica Humanitas, donde jóvenes católicos reconocieron que la inteligencia artificial es una herramienta que potencia su estudio y trabajo, aunque insistieron en que nunca podrá reemplazar la dignidad humana, el pensamiento crítico ni las relaciones auténticas. Inspirados en la encíclica del papa León XIV, asumieron el compromiso de construir una cultura digital más humana, ética y fraterna.
Una invitación a elegir lo verdaderamente humano
Antes del panel de diálogo, el profesor José Tejada, Decano de la Facultad de Humanidades y Teología de la USMA, abrió la jornada con la ponencia «La juventud católica ante la IA, vocación, fe e identidad», en la que profundizó en el mensaje de la encíclica a partir de dos imágenes bíblicas utilizadas por el papa León XIV, la Torre de Babel y la reconstrucción de Jerusalén con Nehemías.

Explicó que Babel representa el orgullo, la autosuficiencia y la división, mientras que Nehemías propone una forma distinta de construir, basada en la responsabilidad compartida, el trabajo en equipo y la esperanza. En ese contexto recordó que el verdadero desafío no es determinar si la inteligencia artificial es buena o mala, sino decidir qué hará cada persona con ella.
«No competimos contra un algoritmo porque somos de naturaleza distinta. El valor viene de ser persona y eso ninguna máquina, por poderosa que sea, podrá reemplazarlo», afirmó.
Al concluir su intervención, resumió en tres llamados concretos la invitación que el Santo Padre hace a las nuevas generaciones. «Primero, nunca olvidar quiénes somos. Segundo, no dejar de pensar y tercero, cuando tengamos que elegir, escoger siempre lo verdaderamente humano».
Añadió que cada persona tiene una misión insustituible en la construcción de esa «muralla de Nehemías», porque «cada uno de nosotros tiene un tramo que nadie más puede reconstruir».

La IA como aliada, no como sustituta
El encuentro continuó con el panel Jóvenes en la era de la IA, de espectadores a protagonistas, integrado por Juan Manuel Basalo, ingeniero en informática, María Andrea Rodríguez, médico, José Lombardo, dirigente del Movimiento Los Focolares, Luz Aizpurúa, estudiante de arquitectura estructural, Mónica Saucedo, emprendedora y consultora de marketing digital, además del diseñador gráfico y seminarista Everardo Ching.
Al responder cómo la inteligencia artificial ha transformado su vida cotidiana, los participantes coincidieron en que esta tecnología les permite optimizar procesos, aprender con mayor rapidez y desempeñarse con más eficiencia en sus estudios y profesiones. Sin embargo, subrayaron que el discernimiento, la empatía, los sentimientos y las relaciones humanas siempre deben prevalecer.
Compromisos para una cultura digital más fraterna
La reflexión alcanzó su momento más significativo cuando se les preguntó qué compromiso concreto asumirían para construir una cultura digital más humana, ética y fraterna, después de escuchar el mensaje del papa León XIV.
Juan Manuel Basalo invitó a vivir con coherencia los valores cristianos en cada espacio de la vida. «Lo importante es vivir lo que uno de verdad cree y transmitirlo a los demás. Debemos ser una fuerza de cambio y no quedarnos callados cuando se atenta contra la dignidad humana, porque cada persona tiene dignidad, simplemente por ser hijo o hija de Dios».

María Andrea Rodríguez llamó a recuperar la autenticidad como el mayor testimonio de los jóvenes cristianos. «Me comprometo a ser más auténtica de manera intencional y contagiar esas ganas a los demás. Debemos amar con más intensidad, compartir nuestras emociones y recordar que la IA no podrá transmitir la vida que solo Dios da. Nosotros sí podemos ser multiplicadores de esa vida».
Desde su experiencia como diseñador gráfico, Everardo Ching propuso humanizar el contenido que se comparte en las plataformas digitales. «Mi compromiso es que el contenido que compartamos tenga alma. Que detrás de cada imagen, de cada video y de cada palabra se sienta que hay una persona, porque eso es lo que realmente toca el corazón de quien lo recibe».
Luz Aizpurúa destacó la importancia de fortalecer los encuentros personales frente a la creciente dependencia tecnológica. «Me comprometo a ser cada día más humana e invitar a otros jóvenes a hacer lo mismo. Necesitamos crear espacios de diálogo y encuentro, porque la inteligencia artificial no puede reemplazar una amistad ni las relaciones que construimos con los demás».

Mónica Saucedo aseguró que utilizará la IA para ayudar a las personas y a las empresas en aquellas tareas repetitivas que consumen demasiado tiempo. «Así podrán dedicar ese tiempo a crear, fortalecer sus relaciones, compartir con sus amistades y llegar a casa para disfrutar con su familia, porque hay cosas que ninguna tecnología puede reemplazar».
Por su parte, José Lombardo expresó que su compromiso será seguir promoviendo una cultura del encuentro también en el mundo digital. «Sueño con un mundo que promueva el diálogo, donde aprendamos a escuchar verdaderamente a las personas y cultivemos relaciones auténticas. Ese es el compromiso que asumiría ante el papa León XIV».
