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Abejas cuidan la casa común

Es íncreible que un insecto tan pequeño que puede causar la muerte con su picadura, sea capaz de producir algo tan dulce y

nutritivo como la miel. Se trata de la abeja.

La Facultad de Ciencias Agropecuarias (FCA), de la Universidad de Panamá, en conjunto con el Centro de Investigación Agropecuaria de Chiriquí, tienen un programa de producción de miel de abeja que ha superado todas las pruebas de calidad por parte del Ministerio de Salud.

La ingeniera MSc. Charoline Yaneth Gutiérrez Rivera quien trabaja en este programa explica que en tres apiarios hay entre 25 y 30 colmenas.

El apiario es el lugar o espacio físico donde se colocan un conjunto de colmenas para su posterior manejo.

Sobre su funcionamiento señala que comienza con el período de cosecha (época seca) y período de post cosecha (época de lluvia).

Durante el período de post cosecha se registra todo lo que ocurre dentro y fuera del apiario: el acondicionamiento de las colmenas, control de enfermedades.

Estudio tras estudio parece comprobar que las poblaciones mundiales de estos polinizadores disminuyen ante las prácticas insustentables de agricultura, el abuso de pesticidas, y la desaparición de plantas con polen.

Este programa que lleva adelante la Facultad de Ciencias Agropecuarias es usado como docencia e investigación, pero también es un programa autosostenible. La miel es vendida en las cafeterías de la Universidad de Panamá.

El reto es poder aumentar el el número de apiarios dentro de la misma Facultad de Ciencias Agropecuarias; así como diversificar otros tipos de productos partiendo de los primarios elaborados y colectados por las abejas (Miel, polen, cera, propóleo, etc).

Sobre su cuidado, la ingeniera Gutiérrez explica que cada quince días o una vez por semana se revisan las colmenas para conocer su estado general.

Agrega que estas revisiones deben ser rápidas y ejercidas con mucho cuidado ya que se trabaja con abejas africanizadas.

Estas abejas son una de las especies que brinda el mayor servicio de polinización a los cultivos, indicó.

“El transporte de polen favorece la fertilización y la formación de frutos y semillas; de ello depende parte de la producción alimenticia y la biodiversidad mundial”, informó.

Dijos además que es necesario contribuir en la protección de los ecosistemas y generar biodiversidad. “Con esto ayudamos a las abejas a ser más productivas” inbidcó.

También ayuda mucho sembrar plantas que sean atractivas para las abejas como las flores tradicionales: margaritas, amapolas, romero, juanilama, girasoles, romero. “A las abejas le atraen las hierbas, vegetales y frutas” comentó.

Por último sugirió a los agricultores no usar productos químicos que contengan neonicotinoides. “Deben sustituirlos por otros como nematodes o BT (Bacillus thuringiensis)”, acotó.

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