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Aprende a escuchar, es vital para el éxito

La comunicación es parte fundamental de nuestro día a día, y ante la necesidad de ser escuchados, buscamos múltiples maneras para lograr el objetivo.

Todos queremos ser escuchados, pero en ocasiones no queremos escuchar a nadie; aquí entra el juego “egoísta” que no logra el entendimiento.

Tú como joven, seguramente haz oído de tus padres estas expresiones: “Si alguien extraño te lo dice tiene toda la razón, pero si te lo digo yo, estoy equivocado” o de tus amigos:

“tu siempre quieres que te escuchen, pero cuando quiero que me escuches parece que no es importante”. ¿Te recuerda alguna situación similar? Cuando decides aprender para saber escuchar y ser escuchados, generamos un canal de entendimiento genial.

Quiero plantearte tres casos, dos de ellos son erróneos y uno es el camino indicado para generar relaciones saludables, por un lado TÚ y por el otro el RESTO DEL MUNDO. Ponle los nombres que quieras. 1er. Caso: TÚ haciendo énfasis en tus necesidades y en tus intereses de ser escuchado, comprendido, tomado en cuenta, sentir que tienes derechos y que el RESTO DEL MUNDO tiene el deber de actuar para que te sientas bien. Y viceversa. (Caso agresivo)

2do. Caso: TÚ sintiendo que para tener mil conflictos con el RESTO DEL MUNDO prefieres vivir en función de sus necesidades, anulando las tuyas y haciendo feliz a otros.

Es decir, solo escuchas, comprendes a otros. (Caso pasivo). 3er. Caso: Nuestras relaciones son saludables, beneficiosas y productivas, cuando entendemos que al interactuar con personas diferentes a nosotros, en donde ambos se abren. Miran con la misma importancia las necesidades del otro.

Es decir, tan importante es mi necesidad de ser escuchado, como las del RESTO DEL MUNDO. (Caso asertivo).

Este último caso es el más recomendable, para vivir satisfechos y sentir que nuestras necesidades son importantes.

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