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Darién, la trocha hacia el “sueño americano”

La búsqueda de mejores días, de más oportunidad escapando de los conflictos sociales o de guerra en sus países ha convertido a la densa selva del Darién en la trocha que une a la carretera panamericana entre Colombia y Panamá hacia el “sueño Americano”.

Cubanos, haitianos, extra continentales no solo se exponen a los peligros naturales de la selva o del monte, sino también a las condiciones, exigencias y abusos de los llamados “coyotes”. Durante las últimas semanas, el éxodo de estos inmigrantes irregulares ha incrementado, explica el comisionado Abdiel Lezcano del Servicio Nacional de Fronteras. 

Producto de que las condiciones del terreno selvático ha mejorado con la entrada de la temporada seca en Panamá. Lezcano, enlace del Senafront en el Servicio Nacional de Migración, indica que se mantiene un flujo controlado mediante el cual se les registra y se les acompaña hasta su paso a Costa Rica.

En la comunidad de Peñita se ubica la primera estación de recepción migratoria, pero ya se está trabajando en una ampliación hacia la comunidad de Lajas Blancas con mejores condiciones, aunque mínimas son las que el país ofrece a estos inmigrantes con atención de salud. Estos inmigrantes son clasificados en dos grupos para continuar su paso y ser traslados hasta Los Planes en Gualaca, Chiriquí, el grupo de familias y el grupo de solteros. Sin embargo, la realidad que enfrenta Panamá ahora son las condiciones restrictivas de Costa Rica para permitir el paso de estos inmigrantes, reduciendo la cantidad e imitándola al ingreso de los solteros. Costa Rica solo está permitiendo el ingreso de grupos de hasta 50 personas por día, en los mejores de los casos 80, lo que afecta el flujo de traslado en Panamá ya que el ingreso por Darién supera significativamente esa cifra. “Nosotros tenemos entrando de 200 a 270 inmigrantes irregulares diarios por Darién”, señala el comisionado Lezcano con un gran suspiro antes de indicar que actualmente en la estación de Peñita en Darién tienen 740 y en Los Planes 406 inmigrantes “ya estamos sobregirados”.

Los riesgos de la selva

 

Niños, adolescentes, embarazadas toman el riesgo de cruzar la selva, asumiendo los riesgos sin saber a que se enfrentarán. En invierno, la crecida de los ríos, cabezas de agua son parte de las dificultades, sumado a los animales y serpientes que son más letales cuando no se camina con el calzado adecuado. El desgaste físico, el deterioro de la salud es evidente cuando llegan con los pies hinchados y con llagas de caminar las trochas del Darién, además que muchos llegan con un nivel de desnutrición severo.

Pero también está la realidad de los que no logran completar la ruta y son atrapados por la selva.

A la estación de recepción de migración en Peñita llegan niños y adolescentes solos que alertan que sus padres se quedaron atrás, con suerte logran reencontrarse de nuevo. Los riesgos también van más allá cuando los traficantes de seres humanos se aprovechan de la vulnerabilidad de estos inmigrantes irregulares y les quitan todo lo de valor que puedan tener.

Por lo general, estas personas son colombianos, según el comisionado Rolando Briz.

Indica el comisionado que en el último año se han judicializado 14 personas por trata de persona, hace unos días, incluso, fueron aprehendidos 3 colombianos en la comunidad de Chucurtí traficando a una familia de 6 haitianos, dos de ellos menores de edad. Un poco más atrás, el 15 de enero fueron detenidos dos colombianos y un panameño que estaban traficando 22 inmigrantes.

La directora de Migración, Samira Gozaine, indicó que se han estado implementado una serie de medidas para poder contrarrestar el crimen organizado que utiliza a estos inmigrantes para realizar sus actividades ilícitas.

Un trabajo internacional Desde el 2014, cuando se dio la oleada de inmigrantes pasando por territorio panameño, el Gobierno ha tenido que buscar alternativas y eso ha conllevado reunir varias instituciones, salud, seguridad, protección civil, migración y protección de menores. Aunque limitados pero se destinan recursos y no solo se lleva un control del flujo, pues también se verifica si alguno de estos inmigrantes irregulares es requerido por autoridad en su país, ya que se han dado casos de personas requeridas por la justicia que tratan de camuflarse entre los inmigrantes. La Secretaría Nacional de la Niñez, Adolescencia y Familia forma parte de las autoridades que intervienen en el control del flujo de los inmigrantes menores de edad, se procede ha verificar si viajan acompañados por familiares o solos y cada caso es evaluado, explica a Panorama Católico su directora Sara Rodríguez. Indica la directora que estos menores son atendidos en espacios amigables, una intervención con el apoyo técnico de Unicef. Además, la atención se extiende a los niños de la comunidad de Peñitas. En los casos que no se logra hacer contacto con familiares de aquellos que llegan solos de su travesía, son enviados a los albergues locales y entran en el sistema panameño.

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