Reinventarse para responder a las necesidades de la comunidad con talleres, actividades culturales y programas que fortalecen la convivencia y el aprendizaje, ha sido parte del proceso.
Karla Díaz
La Biblioteca Pública Omar Torrijos cumplió este 24 de julio, 40 años de servir a la comunidad de San Miguelito, consolidándose como un espacio que va mucho más allá del préstamo de libros. Hoy es un punto de encuentro donde niños, jóvenes, adultos y personas mayores encuentran oportunidades para aprender, convivir y fortalecer sus vínculos con la comunidad.
El lugar ha evolucionado para responder a las necesidades de una población que vive en constante cambio. Así lo explicó su administradora, Micdonia Quirós, quien desde hace año y medio dirige este centro cultural y cuenta con más de tres décadas de experiencia en bibliotecología.
“Ya no somos la biblioteca que esperaba que los usuarios llegaran. Ahora salimos a buscarlos con actividades que despierten su interés y los hagan descubrir que la biblioteca también puede ser un lugar para aprender, compartir y crecer”, expresó.
Actualmente ofrece una variada programación que incluye círculos de lectura, la tradicional Hora del Cuento para niños, talleres de guitarra, foros ambientales, cursos de lectoescritura y capacitaciones para que los adultos mayores aprendan a utilizar el celular y acceder a servicios digitales con mayor autonomía.
Leer libros sigue siendo una herramienta para formar y construir comunidad.
Además, el grupo “Vida Saludable y Cultura en la Biblioteca” reúne semanalmente a adultos mayores para realizar ejercicios, compartir experiencias y fortalecer su bienestar físico y emocional.
Quirós señaló que, pese a las limitaciones de espacio, presupuesto y equipos tecnológicos, el entusiasmo del equipo de trabajo y de los voluntarios ha permitido mantener una biblioteca viva y cercana a la comunidad. Incluso, adelantó que el Ministerio de Cultura contempla un proyecto de modernización que ampliará las instalaciones y renovará parte de la colección bibliográfica.

Entrega como voluntario
Uno de los rostros de ese compromiso es Josué Madrid, quien conoció la biblioteca cuando apenas tenía cinco años, gracias a sus abuelos.
“Para mí ha sido una vía de escape. Aquí crecí leyendo, aprendí ajedrez, participé en actividades y descubrí el amor por los libros. Ahora me llena de alegría poder devolver un poco de todo lo que recibí, ayudando como voluntario”, comentó.
Su historia refleja el impacto que la biblioteca ha tenido convirtiéndose en un lugar donde muchos encontraron oportunidades para aprender, hacer amigos y desarrollar nuevos talentos.
A 40 años de su fundación, la Biblioteca Pública Omar Torrijos continúa demostrando que no solo resguarda libros, sino también historias, sueños y esperanzas, reafirmando su papel como uno de los principales referentes culturales y comunitarios de San Miguelito.
