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Campaña Cuaresmal #1: Fe sincera, esperanza viva y caridad operante

Para esta Cuaresma, Pastoral Social Caritas de la Conferencia Episcopal invita a flexionar un texto del mensaje cuaresmal del Papa.

Preparemos la mesa

Antes de cada celebración vamos a preparar la mesa con su mantel, la cruz, la biblia, una vela encendida y una flor o planta que simboliza nuestra esperanza.

Oremos

Por la señal de la… Oh, Jesús, Tú que dijiste “nadie me quita la vida, yo la doy voluntariamente”. Danos firmeza para resistir en las pruebas. Que nunca nos aparten del camino que tú nos enseñaste y aunque todos se burlen que siempre te sigamos a ti y que no volvamos atrás. Danos la alegría de tomar nuestra cruz de cada día y de seguirte para ser dignos de ti. Amén.

Leamos el Mensaje del Papa

Queridos hermanos y hermanas:

Cuando Jesús anuncia a sus discípulos su pasión, muerte y resurrección, para cumplir con la voluntad del Padre, les revela el sentido profundo de su misión y los exhorta a asociarse a ella, para la salvación del mundo.

Recorriendo el camino cuaresmal, que nos conducirá a las celebraciones pascuales, recordemos a Aquel que «se humilló a sí mismo, hecho obediente hasta la muerte, y una muerte de cruz» (Flp 2,8). En este tiempo de conversión renovemos nuestra fe, saciemos nuestra sed con el “agua viva” de la esperanza y recibamos con el corazón abierto el amor de Dios que nos convierte en hermanos y hermanas en Cristo.

En la noche de Pascua renovaremos las promesas de nuestro Bautismo, para renacer como hombres y mujeres nuevos, gracias a la obra del Espíritu Santo. Sin embargo, el itinerario de la Cuaresma, al igual que todo el camino cristiano, ya está bajo la luz de la Resurrección, que anima los sentimientos, las actitudes y las decisiones de quien desea seguir a Cristo.

El ayuno, la oración y la limosna, tal como los presenta Jesús en su predicación (cf. Mt 6,1-18), son las condiciones y la expresión de nuestra conversión. La vía de la pobreza y de la privación (el ayuno), la mirada y los gestos de amor hacia el hombre herido (la limosna) y el diálogo filial con el Padre (la oración) nos permiten encarnar una fe sincera, una esperanza viva y una caridad operante.

Reflexionemos el Texto Bíblico: Mt- 6:1-6, 16-18

Compartamos

  1. Como inicio de este tiempo de cuaresma preguntemos: ¿Qué sentimiento nos provoca el pasaje (Flp 2,8) que expresa: «se humilló a sí mismo, hecho obediente hasta la muerte, y una muerte de cruz»?
  2. Transcurrido un año de confinamiento a raíz de la pandemia, ¿cómo ha modificado nuestra preparación o anticipación para esta cuaresma?

Construyamos

  1. Preparemos en familia este periodo de cuaresma, recordemos a los familiares, vecinos y amigos que partieron al encuentro del Padre (Trabajadores de la salud, enfermos de Covid, personas que viven en soledad, adultos mayores).
  2. Compartamos los alimentos con alguna persona necesitada que esté cerca de tu casa o comunidad, como una forma de ayuno.
  3. Reunámonos en familia y realicemos una lista de prácticas diarias de cómo vivimos la cuaresma. Esta es una excelente manera de ayudar a cada uno de sus miembros a mantener la atención en la espiritualidad propia del tiempo y a decidir lo que consideren oportuno.

Celebremos

Nueva creación / Camina pueblo de Dios de Cesáreo Gabráin 

Oremos en familia y comunidad

Concluimos con unas peticiones espontáneas, un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria, un signo de la paz y la bendición.

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