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Cena de Pan y Vino cumple 35 años

La diócesis de David realizó la trigésima quinta Cena de Pan y Vino que contó con el testimonio vocacional del Padre Domingo Escobar, fundador de la Casa Hogar Buen Samaritano.

El evento celebrado en el gim-nasio del Colegio San Agustín, inició con la participación del grupo Eje de la parroquia Sagrada Familia, seguido por la presentación de la Academia de Proyecciones Folklóricas del Profesor José Corella, quienes fueron los encargados de dar la bienvenida oficial. El evento contó con la presencia del Arzobispo de Panamá, Monseñor José Domingo Ulloa.

Se hicieron presentes para animar los grupos: Apóstoles de Jesús y María a cargo de la oración inicial, la Banda de Música del Servicio Nacional de Fronteras y  el Grupo Cultural Ngäbe Guaire Käre.

El padre Domingo Escobar en su testimonio recalcó que a pesar de haber tenido dificultades,  no se rindió en su vocación y siguió el llamado;  volvió al seminario y fue aceptado y enviado a Colombia a realizar los cuatro años del seminario para logar ser ordenado sacerdote.

“En la vida sacerdotal la comunidad nos va formando a nosotros y nosotros a las comunidades; no fue fácil llegar al sacerdocio y no he dejado de seguir el llamado de Dios”, dijo.

Monseñor José Luis Cardenal Lacunza, Obispo de la diócesis, envió un mensaje especial a los sacerdotes… “debemos atender a los jóvenes que aunque a veces resulten molestos, necesitan de nosotros y si ven que nosotros los sacerdotes les damos cariño, acogida, comprensión, tolerancia, espacio, entenderán que vale la pena ser sacerdotes”.

Al concluir las palabras de Monseñor Lacunza,  se procedió con el brindis del pan y el vino,  y se entonaron las notas del Himno Nacional.

Lacunza también recalcó a los asistentes: “Aprendamos de nuestro Santo Patrono San José, y seamos hombres y mujeres del Silencio para escuchar a Dios y a los demás estando atentos a servirles en todo lo que podamos”.

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