Diócesis

Colón vive este momento de pandemia con fe y esperanza

Betzaida Toulier U.

Las comunidades católicas han vivido este momento de pandemia con mucha esperanza, sin embargo, era de esperar que la paralización de las actividades en los templos iba a afectar a las propias comunidades, tanto a nivel pastoral como el mismo nivel social. 

Colón es una provincia que ya estaba golpeada desde antes por la mala situación económica que se estaba viviendo. Igualmente, la comarca Kuna Yala estaba afectada por ser una zona de bajos ingresos y de pobreza extrema. 

Para el Obispo de Colón Kuna Yala, Manuel Ochogavía Barahona, la pandemia ha venido a agravar la situación social generado por el desempleo, falta de acceso a servicios básicos, la paralización de los trabajadores informales, y por consecuencia, más pobreza, hambre y desigualdad social. 

La pandemia también ha traído consecuencias en la acción pastoral de la Iglesia, y la Diócesis de Colón hay una paralización de los servicios religiosos con presencia de público, sin embargo, “no hemos dejado de celebrar misa y atender a los enfermos, así como de ayudar en lo posible con alimentos y medicinas a los más necesitados, a pesar de los escasos recursos que cuentan las comunidades católicas”, indicó el obispo.

Respecto a cómo ha afectado la pandemia del COVID 19 a esta región del país, Monseñor Ochogavía dijo que tanto a la provincia de Colón como la Comarca Kuna Yala han sido de las más golpeadas por la infestación del coronavirus.

Asimismo, señaló que esto ha provocado como consecuencia la paralización económica, agravando la situación social de los hombres y mujeres de esta diócesis. “El número de casos de infectados se ha mantenido en aumento a pesar de los llamados que se han hecho por parte de la autoridad sanitaria a respetar el distanciamiento físico, la cuarentena, así como los hábitos de aseo”, comentó preocupado. 

Manos caritativas 

La Iglesia Católica, gracias a manos caritativas, ha dado respuesta efectiva a la situación de precariedad de los más necesitados y la Diócesis de Colón no ha dejado de manifestarse en solidaridad. 

“En la medida de nuestras posibilidades, hemos querido brindar una mano solidaria a todas las personas que han estado encerrada en sus casas y sin tener para comer, además algunos se encuentran en condiciones de soledad, enfermos y otros con grandes necesidades”, expresó.

La respuesta solidaria de la iglesia colonense ha estado apoyada en los grupos de pastoral social a nivel parroquial, así como comunidades religiosas. “Han brindado una mano entregando bolsas de comida; ayudando en la distribución de alimentos; canalizando recursos de bienhechores y de instituciones solidarias”, afirmó el obispo tras señalar que se han expuesto en muchos casos al contagio de esta enfermedad. 

Aprovechando este espacio, informó que las donaciones en especies se están recibiendo tanto en el Centro Pastoral Juan Pablo II en Margarita, como en la Iglesia Virgen de Lourdes en Sabanitas.

Reabrir las iglesias

  • La organización de los templos, para la próxima apertura, está caminando con buen pie. Las comunidades están conformando ya los Comités de Salud e Higiene.
  • Se está en la preparación con implementos de aseo y sanitización necesarios. También se está brindando mucha información a los fieles para el pronto regreso. 
  • Se está en espera de que las autoridades de salud indiquen para poder abrir, una vez hechas las inspecciones sanitarias a los lugares de culto. 
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