Variedad

Comparten experiencias en cárcel fuera del país

“Estuve en la cárcel y fueron a verme” (Mt 25, 36b) así lo advirtió Jesús, prometió que allí en el que sufría estaría Él, y hacer una obra por esa persona privada de libertad es como hacerla al mismo Cristo. 

A pesar de que esta es una obra de misericordia que Él mismo hace, son pocos los sacerdotes o laicos que están dispuestos a asumir esta tarea con sus propias manos, ofreciendo su tiempo. 

Sin embargo el Centro de Orientación y Atención Integral San Juan Pablo II desarrolla desde hace tres años el programa “Toma mi Mano”. Visitan el Centro Femenino de Rehabilitación Cecilia Orillac de Chiari, centros de menores e instituciones esducativas del país. Realizan talleres, retiros entre otras actividades que les ayudan a salir de sus adicciones y a recu- perar su dignidad como hijos de Dios.

La experiencia desarrollada en este tiempo motivó a Ariel López, director del centro San Juan Pablo II, para ir hasta Bogotá, conocer el Centro de Reclusión El Buen Pastor y compartir con 250 mujeres de las más de 2 mil reclusas que allí pagan sus delitos cometidos. 

El sacerdote Giovanny Quintero Quiroga, capellán del Centro El Buen Pastor, fue el contacto establecido, para que autorizaran la visita desde hace tres meses. 

“Valió la pena el tiempo que hemos esperado, hemos podido compartir con todas esas mujeres, que viven con sed y hambre de Dios. Nos entregaban ansiosas papelitos con sus nombres para que oráramos por ellas” manifestó López. 

Planificó su prédica para hablar solo 45 minutos, utilizó diferentes textos bíblicos para motivarlas al cambio, a tener una vida digna a través de la gracia que solo da Cristo. “Las mujeres se sintieron contentas, oraron, reflexionaron, cantaron y vivieron en una capilla amplia la celebración eucarística presidida por el padre Giovanny Quintero” afirmó Ariel López. 

Cabe destacar que la experiencia sirvió también para observar las diferencias con los centros penitenciarios de Panamá. Según López el Buen Pastor maneja otras formas de disciplina y de corrección, algunas mujeres pueden tener con ellas a sus hijos, solo en edades comprendidas de 0 a 3 años y otras hasta pueden trabajar en la misma cárcel. 

Ariel López informó que en poco tiempo volverán a Bogotá para visitar a los reclusos de la cárcel modelo de hombres. 

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