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¡Crecer juntos sin dejar a nadie afuera!

Marianne Colmenárez 

La Pastoral de Movilidad Humana, de la Arquidiócesis de Panamá, une su voz a la del Papa Francisco ante la realidad del hermano extranjero cuando dice: “¡Pero no son números, sino personas! Si las encontramos, podremos conocerlas. Y si conocemos sus historias, lograremos comprender.”

En un tiempo tan difícil como el actual, en dónde hay tantas necesidades ¿qué debemos comprender exactamente?, le preguntó la periodista al director de dicha pastoral, Jorge Ayala.  

“El principal problema que se presenta en una sociedad como la nuestra, que se dice ser mayoritariamente católica, es establecer una marcada diferencia entre el nacional y el extranjero, a quienes se les etiqueta. La Iglesia no busca un trato preferencial hacia ellos, se pide que sean considerados como personas, con dignidad de ser hijos de un mismo Dios, iguales a ti o a mí”, afirmó Ayala. 

Asegura que si se toma el tiempo de compartir la vida de los refugiados, de los solicitantes de asilo y los migrantes en general, se logra tener una idea más clara de lo que se puede hacer para ayudarles. 

SOLIDARIDAD El desafío que enfrentamos nos une a todos y no hace acepción de personas.

El Papa Francisco hace hincapié en la importancia de acercarnos a la dura realidad de estas personas «para servirlos», “saliendo al encuentro de sus sufrimientos y necesidades, sin caer en los miedos y prejuicios, que a menudo nos impiden acercarnos como prójimos y servirles con Amor”.

Tal como dice el Santo Padre, la pandemia nos ha recordado que todos estamos en el mismo barco. Darnos cuenta que tenemos las mismas preocupaciones y temores comunes, nos ha demostrado, una vez más, que nadie se salva solo. Para crecer realmente, debemos crecer juntos, compartiendo lo que tenemos. 

Frente a esta exhortación del Vicario de Cristo, y pese a que el presidente Lauretino Cortizo y las autoridades del Ministerio de Vivienda manifestaron que nadie puede ser desalojado y echado a la calle en plena pandemia, es frecuente recibir llamadas o visitas de personas que piden que se les ayude a conseguir un techo seguro. 

“Desde que comenzó la pandemia, los dos albergues para migrantes de la Arquidiócesis de Panamá: Centro de Acompañamiento Integral a Refugiados y Migrantes Hogar Luisa (Parque Lefevre) y Pastoral Social Cáritas (Ancón), han intensificado su atención, asumiendo gastos básicos de adultos mayores, adultos con niños, quienes han tocado la puerta al verse en situación de calle”, reiteró. 

Gracias a las donaciones de particulares y al programa Panamá Solidario han podido ayudar alrededor de 1,200 familias extranjeras. Han recibido una bolsa de alimentos, en el caso que tengan bebés, se le dona también pañales desechables y fórmulas infantiles.  

Alianzas vitales  

Para Renee Cuijpers, Representante Regional Adjunta de la Agencia de la ONU para los Refugiados ACNUR en Panamá, ha sido fundamental en este momento, fortalecer las alianzas con instituciones como la Cruz Roja Panameña, Consejo Noruego para Refugiados, HIAS y la Iglesia Católica. 

ALIANZAS Jorge Ayala recorre con Renee Cuijpers (ACNUR) el albergue de Ancón.

Cabe destacar, que el ACNUR apoya financieramente al Hogar Luisa, por considerarlo un espacio seguro que forma parte de la respuesta de protección y soluciones de la Agencia y sus socios en Panamá. 

Mientras Cujipers visitaba, por primera vez, el albergue ubicado en Ancón, para evaluar en qué podían ayudar en esta etapa de restructuración, señala que han tenido que adaptarse para responder a la alta demanda de este tiempo. “Hemos visto a este grupo, ya radicalmente vulnerable, correr mayores riesgos”, dijo. 

TERAPIA Cubano fue apoyado en uno de los albergues para elaborar un huerto de tomates durante la pandemia.

“La profunda crisis social y financiera, provocada por la pandemia, afecta muchísimo. Ellos no se preocupan solamente por la salud, también les perturba estár lejos de sus familiares y les angustia pensar que no tienen asegurado un plato de comida todos los días”, expresó Cujipers. 

Han habilitado líneas virtuales de atención y servicio, acompañamiento psicosocial, apoyo económico en algunos casos y el fortalecimiento de sus plataformas comunicacionales. 

ALIMENTOS  La Pastoral de Movilidad Humana sigue ayudando a familias extranjeras.

Reto Culinario: Compartir para crecer

Reto culinario

 

En sintonía con el mensaje del Santo Padre para la Jornada Mundial del Migrante y Refugiado 2020, la Arquidiócesis de Panamá y el Hogar Luisa organizaron un concurso virtual en el que todo extranjero, que viva en Panamá, puede participar.

Deben ser migrantes, refugiados o solicitantes de refugio en Panamá quienes tendrán que seguir los siguientes pasos:

  • Realice un video, donde esté preparando un plato típico de su país. Identifíquese con su nombre, nacionalidad, cuántos años tiene en Panamá y relate, mientras cocina, el origen histórico de su receta.
  • En el video también debe compartirnos, cuál es el plato panameño que más le gusta y por qué.
  • Publique el video de dos minutos en su cuenta de Instagram y etiquete la cuenta de @hogarluisa. Utilice los hashtags: #MesdelMigranteyRefugiado #CompartirParaCrecer
  • Los participantes tienen hasta el 25 de septiembre del 2020, para publicar su video.
  • Las 3 publicaciones que reciban más likes ❤ en la cuenta de @hogarluisa, serán las ganadoras. Primer lugar: B/.300.00, Segundo lugar: B/.200.00 y Tercer lugar B/.100.00. 
  • Quienes voten, deben hacerlo como seguidores de la cuenta del @hogarluisa.
  • Los ganadores serán anunciados en la Misa Televisada por Cadena Nacional, el domingo 27 de septiembre: Día Mundial del Migrante y Refugiado.
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