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Cristiano, “la Iglesia eres Tú”

Nos preparamos desde el día de hoy para recibir la alcancía de la Campaña Arquidiocesana, en su etapa de solidaridad, hasta el día 3 de Septiembre para que, como Iglesia, apoyemos con los “dones que Dios nos da”, en las obras de misericordia que lleva nuestra Iglesia Católica, en bien de tantos hermanos necesitados.
El cristiano Católico no comparte, porque le dan lástima los pobres, compartimos porque ese pobre es mi hermano, que vive en la calle, que está en la cárcel, en el hospital, migrante o abandonado.
En el episodio del viejo Tobías que, después de haber recibido una gran suma de dinero, llamó a su hijo y lo instruyó con estas palabras: “a todos los que practican la justicia. Da la limosna de tus bienes y no lo hagas de mala gana. No apartes tu rostro del pobre y el Señor no apartará su rostro de ti” (Tob. 4,7-8). Son palabras muy sabias que ayudan a entender el valor de la solidaridad. Si cada uno de nosotros no acumula riquezas solamente para sí sino que las pone al servicio de los demás, en este caso la Providencia de Dios se hace visible como un gesto de solidaridad.
Recordemos las palabras del apóstol Pablo, cuando nos dice que “hay más felicidad en dar que en recibir” (Hechos 20, 35) y que el Papa Francisco nos invita a ver la solidaridad como “un gesto de amor que se dirige a cuantos encontramos; un gesto de atención sincera a quien se acerca a nosotros y pide nuestra ayuda, hecho en el secreto donde solo Dios ve y comprende el valor del acto realizado. Pero, dar limosna también debe ser para nosotros una cosa que sea un sacrificio”.

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