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Cuarenta y ocho años edificando el país

Diana Candanedo

El Arzobispo de Panamá, Monseñor Ulloa, advirtió que: “el incremento del desempleo por la fragilidad de muchas empresas no puede ser excusa para explotar a los trabajadores, más allá de las 8 horas laborales, en las actuales circunstancias ante la urgencia de ‘salvar a las empresas’ y mantener su empleo”.

El centro de toda actividad económica debe ser la persona humana y el bien común. El trabajo para la Iglesia es una gracia de Dios, no solo para reivindicar derechos laborales, sino como la esencia para el cambio del modelo económico que explota al ser humano y violenta a la Creación”, indicó nuestro arzobispo.

Aprendiendo el difícil arte de la negociación han obtenido significativas mejoras de la situación laboral de los constructores”, destacó Monseñor.

Haciéndose eco de las palabras del Papa Francisco en su carta dirigida a los miembros de los movimientos populares mundiales en abril de 2020, quien los instó a participar en “el proyecto de desarrollo humano integral que anhelamos, centrado en el protagonismo de los pueblos en toda su diversidad y el acceso universal a esas tres ‘T’ que ustedes defienden: tierra, techo y trabajo. Espero que este momento de peligro nos saque del piloto automático, sacuda nuestras conciencias dormidas y permita una conversión humanista y ecológica que termine con la idolatría del dinero y ponga la dignidad y la vida en el centro”.

Camino recorrido

Con el auge de la construcción de altos edificios en el país, se incrementaron los lesionados y fallecidos en el lugar de trabajo. Este es un tema de vital importancia, dado los altos riesgos que presenta la construcción para los de los constructores, albañiles, carpinteros, reforzadores y otros oficios afines.

Vidas perdidas y lesionadas

A lo largo de estos 48 años, el Sindicato de Trabajadores de la Construcción ha realizado numerosas actividades para mejorar las condiciones de vida y ha perdido muchos compañeros en accidentes de trabajo por falta de condiciones de seguridad, por parte de algunas compañías constructoras.

Los fallecidos no son anónimos

Esta lucha costó la vida de tres obreros: Osvaldo Lorenzo, Luigi Arguelles y Al Iromi Smith, pero se logró establecer una Secretaría de Salud y Seguridad Ocupacional y una Comisión, la Convención Colectiva con la Cámara de la construcción que ha incluido importantes cláusulas en esta materia.

Secuelas permanentes de accidentes de trabajo

A pesar de ello, si bien las cifras han disminuido, se registra 152 fallecidos entre 2010 al 2019; en lo que va de este año 2020 se registran cuatro obreros fallecidos. A esto se añaden las enfermedades laborales, que dejan secuelas temporales o permanentes, producto de accidentes de trabajo.

La raíz de todos los males

INIQUIDAD. Raíz de males sociales.

El Papa Francisco ha reiterado lo que escribe en la Evangelii Gaudium (202): Mientras no se resuelvan radicalmente los problemas de los pobres, renunciando a la autonomía absoluta de los mercados y de la especulación financiera y atacando las causas estructurales de la inequidad, no se resolverán los problemas del mundo y en definitiva ningún problema. La inequidad es raíz de los males sociales.

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