Acción sugerida

Demos esperanza

Esta semana la exhortación es a perdonar y aceptar al otro, con todas sus luces y sus sombras, con sus «desperfectos», así como con todas sus virtudes.

Algunos de nosotros caemos en la tentación de creernos más que los demás. Incluso aquellos que vienen a la Iglesia buscando redención por sus faltas. Se dicen: «Por lo menos yo estoy buscando penitencia». Entonces vemos a los demás como seres de bajo nivel, sucios, oscuros, pecadores irredimibles. 

Vamos a intentar esta semana dejar de pensar así. A pesar de las fallas que tienen los otros, vamos a comprender que también nosotros tenemos defectos, y aún así el Señor insiste en querernos y nos llama a colaborar con él.

Es por eso que nos acercaremos a las personas que están lejos, que son indiferentes, esos que parecen condenados, y vamos a compartir con ellos la alegría de la vida, el agradecimiento por la Misericordia.

Dios no ve distinciones entre nosotros. A veces pensamos que el Padre solo ama a quienes frecuentamos mucho el templo, y está claro en las Sagradas Escrituras que no es así. Él es Amor, y un Amor para todos.

Nos corresponde, pues, vivir en consecuencia. Dejemos de mirar por sobre el hombro a las personas que son diferentes a nosotros, a aquellos que poco vienen a la Iglesia y que se comportan fuera de los parámetros que nosotros consideramos éticos.

Démosle todo el cariño del que seamos capaces. Vamos a abrazarlos con sincera disposición. De esa manera ellos tendrán contacto con ese Amor de Dios que mora en nosotros, y nosotros mismos estaremos abriendo un camino para nuestra salvación.

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