ActualidadDiócesisSantiago

Diócesis afrontará nuevos retos el 2020

La Diócesis de Santiago de Veraguas tuvo un año 2019 de muchos acontecimientos, que marcaron el corazón de cientos de fieles y devotos en todos los rincones de la región, explica el asesor diocesano de pastoral juvenil, padre Jorge Mendoza.

El sacerdote resaltó, “fue así como a principio de año, en enero, se vio esa unión en toda la provincia, cuando más de 3,000 peregrinos provenientes de 40 países se hospedaron y convivieron con minos les de familias que los albergaron, durante los días en las diócesis o prejornada, en el marco de la Jornada Mundial de la Juventud, celebrada en Panamá”.

Unidad juvenil

Veraguas dijo presente en esta jornada con delegaciones de las 5 zonas, que integran la diócesis. Resultado de esta gran actividad, la mejor organización de grupos juveniles en las parroquias, la integración de las comunidades con la iglesia, el trabajo en equipo y surgieron nuevas vocaciones sacerdotales y pastorales al servicio de Dios.

Durante el resto del año se realizaron celebraciones y festividades de acuerdo a la parroquia, zona y sector que festejan a sus patrominos, siendo las de más auge: Jesús

Nazareno de Atalaya, El Señor de Los Milagros en La Mesa, Santiago Apóstol Patrono de la Diócesis, La Medalla Milagrosa, ahora copatrona de la Diócesis, San Francisco Javier en Cañazas y Nuestra Señora de Guadalupe en El Bale de Ñurum, entre otras.

Creación de nueva parroquia

Con la nueva parroquia Santa María La Antigua, patrona de Panamá, quien ahora está en la diócesis bajo la administración ministerial del padre Rodrigo Atencio, se espera que con su atinada forma de trabajo se logren mejores equipos en las comunidades, que integren más a esta nueva parroquia y que surjan de allí nuevas vocaciones para el servicio de Dios.

Despedidas tristes

Lamentamos el fallecimiento del padre Horacio Díaz, quien fue párroco de la cuasi parroquia San Luis Rey de Francia en Ponuga. El clero veragüense y la comunidad lo despidieron rindiéndole honor al trabajo realizado durante su estadía en la diócesis, dejando un legado de jóvenes que trabajaron de la mano y le acompañaron hasta sus últimos momentos.

Aumentan vocaciones

Enfocarse en la juventud que escucha el llamado de Jesús y quiere servirle por medio de las vocaciones sacerdotales, religiosas y laicales. A destacar que este año fueron consagrados tres nuevos sacerdotes que apoyarán en las diferentes parroquias y seguirán en aumento con las ferias vocacionales y las actividades que realiza el Seminario Diocesano San Liborio, con el fin de guiar y orientar a los jóvenes interesados en apoyar de alguna manera a la comunidad. Ha sido un año marcado en todos los sentidos, y seguirán llegando nuevos retos para la iglesia, con el fin de promulgar la palabra de Dios y apoyar y servir a las comunidades, que tanto necesitan orientación para superarse, promoviendo el amor y la comprensión.

Artículo anterior

Vencer desafíos matrimoniales antes que "se acabe" el amor

Siguiente artículo

¿Cómo mejoramos la sociedad?