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Dios tiene destinada a cada persona una misión específica

Micaela Guerra tiene 78 años de edad, ha sobrevido al cáncer, es una mujer incansable, luchadora y madre dedicada a su familia, pero también a su iglesia. Actualmente es una luchadora por los derechos humanos, sobre todo en el tema de la violencia contra la mujer.

Comenta Micaela que inició su vida dentro de la iglesia a los 10 años en la catequesis de primera comunión. Fue precisamente el ejemplo de sus padres lo que la animó a participar en la iglesia, siendo joven ella participaba con unas señoras para hacer las novenas y los rosarios, sobre todo en el mes de septiembre, mes de las fiestas patronales de San Miguel Arcángel.

En el año 1968 llegó a la parroquia San Miguel Arcángel de Boquerón, siendo desde ese entonces la encargada del aseo de este templo, junto a su familia. Esto lo realizó por 20 años.

Estuvo casada por 32 años, tiene dos hijas, cuatro nietos y una bisnieta, siempre está involucrada en las actividades de la iglesia.

Para el año de 1975 recuerda llegaron los padres vicentinos y dos hermanas religiosas de la congregación de Maryknoll, ellas vivían frente a su casa y compartían mucho con Micaela, quien se motivó a servir mucho más.

Por 31 años estuvo encargada de llevar los libros de la parroquia, pasó un tiempo que había secretaria, pero luego se extraviaron muchos documentos y posteriormente volvieron a depositar en sus manos la confianza de llevar los libros, siendo entonces la encargada de custodiarlos.

Siempre ha estado en constante formación, desde el año 1984 hasta el año 2003.

Ha trabajado con el equipo misionero de la Concepción, desde 1987 hasta la fecha. Con ellos ha llevado la pastoral del Derechos Humanos.

Ha sido catequista por muchos años, estas experiencias incluso la han llevado a misionar en países como Costa Rica. Siempre ha estado dispuesta para atender en lo que se necesite, “en lo que me pidan aquí estoy, me siento preparada para servir”, explica.

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