DiócesisPanamá

Educar en las aulas para la conversión ecológica

La temática sobre el cuidado de nuestro planeta toma cada vez más fuerza, y la Pastoral Educativa Arquidiocesana no quiso pasarlo por alto, por lo que este año su seminario de verano fue enfocado en la encíclica Laudato Sí del papa Francisco, bajo el tema “Educar para la conversión ecológica”.Educadores de colegios oficiales y particulares atendieron al llamado y se inscribieron en el seminario, que tuvo como expositor invitado al profesor de ética, Enrique Castillo.

La propuesta de este año fue presentar a los docentes una aplicación práctica, para que haya un compromiso con el medio ambiente y la tierra, un tema que es realmente preocupante en la actualidad.

Durante este encuentro se puso en  perspectiva un análisis de la realidad global, pero también la problemática panameña, lo que sucede en el día a día.  “En Panamáestamos contaminando los ríos, no tenemos un buen tratamiento de la basura, el panameño consume mucho material que no es biodegradable”, destaca el profesor .

Agrega que llama  la atención porque Sí  se puede hacer un cambio significativo en la sociedad, un cambio que fue visible con la JMJ, en donde pudimos ver a los jóvenes recoger su basura y hacer un buen uso de la clasificación de los tipos de basura, aspectos que tienen que ver con educación y cultura.

Castillo también mencionó que no podemos hacernos ciegos ante la realidad, existen focos de pobreza en donde el gobierno y el sistema democrático no han permitido tener políticas que no sólo vayan en pro de la naturaleza, sino en pro de la justicia social.  “Y es que no podemos hablar de justicia ecológica, si no existe la política social”, resaltó.

Los educadores también se instruyeron sobre los fundamentos bíblicos que utilizó el Papa en el documento para señalar cómo Dios creó al ser humano, tratando de expresar que hay que cambiar de mentalidad y dejar atrás el antropocentrismo, la concepción filosófica que considera al ser humano como centro de todas las cosas y el fin absoluto de la creación.

“Debemos entender que el ser humano, si es uno con la creación, pertenece a la creación, y que sólo se nos da la responsabilidad de hacer una administración efectiva de los recursos que existen”, expuso el docente.

Artículo anterior

Cincuenta años con Santa María

Siguiente artículo

Hacia una espiritualidad de comunión