En el marco del primer aniversario de su elección como Sucesor de Pedro, el Papa Papa León XIV presidió este 8 de mayo una solemne celebración eucarística en el Santuario de la Virgen del Rosario de Pompeya, uno de los principales centros de devoción mariana del mundo.
Por Héctor Muñoz
Ante miles de fieles reunidos en la plaza del santuario, el Pontífice centró su homilía en la importancia del Santo Rosario como camino espiritual que conduce a Cristo. “El Rosario devuelve continuamente nuestra vida a Jesús”, expresó el Papa, destacando que esta oración permite contemplar los misterios de la vida de Cristo junto a María.
El Santo Padre recordó además que su elección pontificia coincidió providencialmente con el día de la tradicional Súplica a la Virgen de Pompeya, un detalle que, según afirmó, ha marcado profundamente el inicio de su ministerio petrino. También evocó la figura del Papa León XIII, impulsor histórico de la devoción al Rosario y de numerosas encíclicas marianas.
Durante la celebración, León XIV insistió en que el Rosario no debe entenderse como una repetición mecánica de oraciones, sino como una experiencia de encuentro con Jesús en medio de las alegrías, sufrimientos y desafíos cotidianos. El Pontífice aseguró que esta oración “sostiene la esperanza” de los pueblos y fortalece la fe de las familias y comunidades cristianas.
La visita pastoral estuvo marcada también por un fuerte llamado a la paz mundial. El Papa lamentó las guerras y la violencia que afectan diversas regiones del planeta, y pidió a los fieles no acostumbrarse “a las imágenes de muerte y destrucción”. Señaló que la verdadera paz comienza en el corazón humano y nace de la reconciliación con Dios y con los demás.
Otro de los momentos más significativos de la jornada fue el encuentro del Santo Padre con personas enfermas y vulnerables en las obras de caridad vinculadas al santuario, inspirado en el legado de Bartolo Longo, fundador del santuario y gran promotor del Rosario. León XIV saludó personalmente a varios enfermos y voluntarios, resaltando que “el amor realiza milagros” cuando se pone al servicio de quienes sufren.
La visita a Pompeya forma parte de una inten
sa agenda pastoral del Pontífice durante este mes de mayo, tradicionalmente dedicado a la Virgen María. Vatican News destacó que la jornada estuvo profundamente marcada por la oración mariana, la cercanía con los más necesitados y la renovación de la confianza de la Iglesia en la intercesión de la Madre de Dios.
