Internacional

El Papa renueva compromiso para erradicar abusos sexuales y de poder

Al finalizar la Audiencia General del pasado miércoles 11 de noviembre, el Papa Francisco renovó el compromiso de la Iglesia para erradicar los abusos sexuales y de poder, al recordar la publicación del informe sobre el excardenal Theodore McCarrick.

Mercedes De La Torre | ACI Prensa

El Santo Padre destacó el miércoles pasado al finalizar la Audiencia General lo siguiente: “Ayer fue publicado el informe sobre el doloroso caso del excardenal Thedore McCarrick. Renuevo mi cercanía a las víctimas de todo abuso y el compromiso de la Iglesia para erradicar este mal”.

El excardenal Theodore McCarrick fue expulsado del sacerdocio en 2019 luego de comprobarse los abusos sexuales y de poder que cometió durante décadas contra menores y jóvenes adultos en Estados Unidos.

El informe McCarrick abarca el periodo transcurrido desde 1930 hasta 2017, y describe cómo se abordó el caso durante tres pontificados.

El texto de 461 páginas está disponible en inglés e italiano y fue escrito por la Secretaría de Estado del Vaticano por mandato del Papa Francisco.

El 6 de octubre de 2018 el Papa Francisco solicitó un estudio preciso de la documentación sobre el excardenal Theodore Edgar McCarrick con la información de los archivos de los dicasterios y de las oficinas de la Santa Sede “con el fin de cerciorarse sobre todos los hechos relevantes, situarlos en su contexto histórico y evaluarlos objetivamente”.

El informe también incluye “documentación relevante en los archivos de la Santa Sede, la Nunciatura en Washington y las diócesis de los Estados Unidos involucradas de diversas maneras” y más de 90 entrevistas a testigos, entre ellos, “empleados actuales y pasados de la Santa Sede, Cardenales y Obispos en los Estados Unidos, oficiales de la Conferencia Episcopal de los Estados Unidos (USCCB), ex seminaristas y sacerdotes de diversas diócesis, secretarios de McCarrick en Metuchen, Newark y Washington y laicos en los Estados Unidos, Italia y otros lugares”.

Las entrevistas citadas en el informe se llevaron a cabo entre mayo de 2019 y octubre de 2020.

“Publicamos el Informe afligidos por las heridas que el caso ha provocado en las víctimas, en sus familias, en la Iglesia en los Estados Unidos, en la Iglesia Universal”, afirmó el 10 de noviembre el Secretario de Estado Vaticano, Cardenal Pietro Parolin.

Explicó que en estos dos años la Santa Sede ha dado “pasos significativos para asegurar mayor atención a la protección de los menores e intervenciones más eficaces para evitar que se repitan ciertas decisiones tomadas en el pasado”, como el Motu proprio Vos estis lux mundi.

En un comunicado oficial, la Oficina de Prensa de la Santa Sede indicó que la condena a McCarrick es definitiva, por lo que no cabe ningún posible recurso contra ella.

Además, el Secretario de Estado indicó que “son páginas que nos empujan a una profunda reflexión y a preguntarnos qué más podemos hacer en el futuro, aprendiendo de las dolorosas experiencias del pasado”.

Por ello, el Cardenal Parolin señaló que para que estos hechos no se repitan, “además de normas más eficaces, necesitamos una conversión de los corazones”; con “pastores creíbles anunciadores del Evangelio”.

El informe subraya que antes de 2018, el Papa Francisco “nunca habló sobre McCarrick con el Cardenal Ouellet, que era el prefecto del Dicasterio competente en materia o con el Papa emérito Benedicto XVI”.

“Hasta 2017, ninguno -ni el Cardenal Parolin, ni el Cardenal Ouellet o el Arzobispo Becciu o el Arzobispo Viganò- dieron al Papa Francisco alguna documentación en contra de McCarrick, incluidas las cartas anónimas de los primeros años de la década de los 90 o de las acusaciones de los dos sacerdotes que acusaron a McCarrick”, advierte.

ENCRUCIJADA. Revelar el contenido del informe ha sido un paso valiente del Papa Francisco, pero no deja de ser un trago amargo.

En esta línea, el informe describe que el Papa Francisco «había escuchado solamente que había voces relacionadas a una conducta inmoral con adultos, ocurridas antes del nombramiento de McCarrick en Washington. Creyendo que las acusaciones habían sido examinadas y rechazadas por Juan Pablo II, y siendo consciente que McCarrick estaba en actividad durante el Pontificado de Benedicto XVI, Francisco no vio la necesidad de modificar la línea adoptada en los años anteriores”.

Sin embargo, en junio de 2017 la Arquidiócesis de Nueva York “recibió la primera acusación conocida de abuso sexual de una víctima de edad inferior a los 18 años realizada por McCarrick a inicios de los años 80” y “poco después que la acusación fue retenida creíble, el Papa Francisco pidió la renuncia de McCarrick del Colegio de Cardenales”.

“Después de un procedimiento penal administrativo conducido por la Congregación para la Doctrina de la Fe, McCarrick fue juzgado culpable de actos contrarios al sexto mandamiento que involucraron menores y adultos, y sobre tal base fue dimitido del estado clerical”, recuerda el informe.

Como es conocido, el 16 de febrero de 2019, la Congregación para la Doctrina de la Fe condenó al excardenal y exarzobispo de Washington, Theodore Edgar McCarrick, por abusos sexuales a menores y adultos con agravante de abuso de poder y lo despojó de su condición de sacerdote de la Iglesia Católica.

 

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