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Es malo que los homosexuales vayan a la iglesia?

Muchas veces cometemos el grave error de juzgar a los demás, pero Dios sabe qué hay en cada corazón.

Hola hermanos, un gusto poder compartir con ustedes otro domingo. Respondiendo a la pregunta, hemos de recordar que todos por ser hijos de Dios, podemos ir a la iglesia. En efecto, es buenísimo que todos nos acerquemos a Dios. El Amor de Dios es para todos.

Estamos invitados desde Jesús a no juzgar a los demás, por su físico, gustos, etc. La iglesia como Madre, acoge a toda persona, heterosexual y homosexual, los ama como Dios los ama, porque son hijos de Dios, pero no aprueba los actos homosexuales pues son desordenados y contrarios a la ley natural. Como Iglesia, brindamos nuestras manos a quien busque a Dios, sin importar, con-dición, sexo y preferencias. Un cristiano está invitado a vivir plenamente y libre de pecado, ya que solo así podemos estar en gracia con Dios.

La iglesia nos acepta a todos; sin embargo, no apoya el comportamiento.

El Papa Francisco, en su viaje de Rio de Janeiro a Roma dijo: “Si una persona es gay y busca al Señor y tiene buena voluntad, ¿Quién soy yo para juzgarlo? El catecismo lo explica de una manera muy bella, no se debe marginar a estas personas por eso” El Catecismo de la Iglesia Católica dice que nuestros hermanos homosexuales,“deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta. Estas personas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida…” (n. 2358). “Las personas homosexuales están llamadas a la castidad. Mediante virtudes de dominio de sí mismo que eduquen la libertad interior, mediante el apoyo de una amistad desinteresada, la oración y la gracia sacramental, pueden y deben acercarse gradual y resueltamente a la perfección cristiana. (n. 2359). Dios nos ama a todos por igual y nos da fuerzas para vivir una vida en santidad.

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