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¿Es posible compatibilizar maternidad y trabajo?

El eje central de estas dos situaciones, que a primera vista parecen anteponerse y contraponerse, es lograr la armonía entre ambas. El secreto es buscar la armonía.

Andrea Saporiti

Las diferentes situaciones históricas ocurridas desde la Revolución industrial, las guerras mundiales, los cambios socioculturales, llevaron a la mujer a incursionar el trabajo fuera del hogar.

En este sentido es importante diferenciar el trabajo fuera del hogar por necesidad y el trabajo profesional. Si bien ambos pueden servir al desarrollo personal y educativo, parten de motivaciones diferentes. La posibilidad de educación y formación ha permitido a la mujer abrir nuevos espacios para su crecimiento personal y su servicio a la sociedad.

En los últimos años se ha observado como la mujer se ha desarrollado en el campo intelectual postergando el matrimonio y los hijos. El promedio de mujeres primerizas es de 30 a 35 años. Es aquí donde surge la pregunta ¿es posible compatibilizar maternidad y trabajo?

Considero que sí, pero esto implica tener claros varios conceptos que iremos desarrollando.

En la actualidad, hay una profunda desvalorización del trabajo de ama de casa, pareciera ser que una mujer en la medida que tiene un currículum que así lo avale. La sociedad por otro lado presenta modelos de Wonder Woman, lo cual genera internamente una insatisfacción personal, un vacío existencial por no poder cumplir aparentemente con todos los roles, esto conlleva a una situación de tensión entre el trabajo y la vida familiar.

Maternidad y trabajo, ambas son importantes, pero ocupan lugares diferentes.

La maternidad implica un cambio profundo en la vida de una persona, es un antes y un después. Los hijos son los que dan el nombre de mamá y papá, este pasaje de nuevo rol implica el nacimiento de la familia. La historia familiar comienza a escribirse, por primera vez un ser único y diferente depende 100% de dos adultos que a partir de ahora son los padres.

Desde el punto de vista afectivo se producen una serie de cambios que necesitan su tiempo de asimilación y acomodación.

El desarrollo psicoafectivo del bebé necesita de una mamá disponible que permita desarrollar conductas de apego entendidas como el primer vinculo que se caracteriza por una gran interdependencia, sentimientos mutuos de mucha intensidad y vínculos emocionales muy sólidos.

Durante estos primeros tiempos de la maternidad /paternidad muchas mujeres comienzan a cuestionarse ¿y ahora, ¿cómo voy a hacer cuando tenga que volver a trabajar?

Los meses de licencias son vividos con una profunda intensidad y angustia por el tiempo que pasa.

El eje central de estas dos situaciones, que a primera vista parecen anteponerse y contraponerse, es lograr la armonía entre ambas.

La armonía es definida como el conjunto de fuerzas opuestas que no se anulan, sino que convergen, pensemos en una orquesta donde diferentes instrumentos musicales no se pierden en el todo, sino que se complementan. A diferencia de la búsqueda de equilibrio, donde las fuerzas que actúan sobre un cuerpo se destruyen entre sí, consiguiendo una situación de igualdad. Aquí es donde se genera el conflicto, ya que no podemos poner en igualdad de condiciones la maternidad con el trabajo. Ambas son importantes, pero ocupan lugares diferentes.

Considero que el secreto es buscar la armonía. Para esto es fundamental, que hombres y mujeres en su vínculo conyugal desarrollen la ayuda mutua, que representa el sentido y misión de servicio mutuo que contiene al matrimonio.

Políticas familiares

HOGAR. Si falta el amor de Dios, la familia pierde la armonía.

La ayuda mutua es fin porque es deber y servicio de los cónyuges entre sí, pero es fin inmediato porque está abierta -ordenada – a los hijos.

En el orden externo también es importante que la sociedad tome conciencia que la familia es la institución principal para el crecimiento y educación de las nuevas generaciones, por lo tanto, es importante que las políticas familiares que se implementen sean acordes a las necesidades de las mujeres-madres.

Cuando el trabajo fuera del hogar cobra un sentido para el crecimiento personal, sea o no profesional, actúa en el ámbito familiar, como un factor altamente positivo en la educación de los hijos.

Es importante desarrollar la capacidad del orden y la organización, recordando que: hay un momento para todo y un tiempo para cada cosa.

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