DiócesisVicariato Apostólico del Darién

Escuela misionera semillero  de pastorales 

La Escuela San Juan Pablo II, ubicada en Metetí, es caracterizada por su solidez y dinamismo y de promover un encuentro personal con Dios. Desde sus inicios el 25 de agosto de 2017, se ha encargado de la óptima formación de misioneros que sirven en las zonas misioneras de este Vicariato Apostólico en Darién, con las herramientas necesarias para transformar a sus comunidades. 

Este proyecto pastoral es dirigido por Manuel Acevedo, Erika Masís, y los sacerdotes Alberto Domínguez y José Rolando Reinoso. En el plan de formaciones se combinan con talleres y la práctica misionera lo que va impulsando el trabajo pastoral en sus comunidades con el testimonio y la Palabra. 

Su finalidad es fortalecer la experiencia cristiana que asegure el crecimiento de las comunidades en cada zona misionera y les ayude a promover el trabajo comunitario y la pastoral de conjunto. 

Manuel Acevedo resaltó que desde el 2017, cuando se brindó la primera formación para agentes de pastorales, el trabajo que se ha implementó en este centro formativo, era precisamente para producir un equipo de misioneros permanentes que sirvieran para nutrir a las comunidades con la Palabra y la experiencia personal. 

Durante el año se realizan misiones en sus comunidades, sobre todo previo a fiestas patronales, para ir poniendo en práctica sus conocimientos, donde expresan su fe y comparten en familia. 

Para octubre, la escuela acoge la convocatoria del Papa Francisco en la que dedica este mes a la Misión Extraordinaria con el lema: “Bautizados y Enviados”: la Iglesia de Cristo en Misión en el Mundo”, tarea que motivará a todos a fortalecerse para esta gran jornada. 

Con esta iniciativa el Santo Padre desea despertar la conciencia de la misión ad- gentes y retomar con nuevo impulso la responsabilidad de proclamar el Evangelio a todos, explicó Acevedo. 

Además, agregó que con estas formaciones y tareas prácticas, cada zona misionera debe producir sus propios catequistas, de- legados de la Palabra, ministros de la Comunión, comités católicos, miembros de las pastorales: afro, indígena, campesina, liturgia, familia, social, entre otras que surjan con este proceso. Igualmente resaltó que una de las tareas más importantes que va a tener esta propuesta, es el impulso a la formación especializada de los agentes de pastoral. 

Artículo anterior

Preocupación por pérdida de la lengua ngäbe en el tiempo

Siguiente artículo

Coordinador de pastoral juvenil  en foro internacional