La USMA reunió a expertos regionales para debatir sobre la prevención, seguridad estructural y fiscalización normativa ante futuros eventos de gran impacto.
Por Marianne Colmenárez
Desde la ingeniería estructural, confirmamos que el buen desempeño de las edificaciones depende no solo de un diseño adecuado, sino también de una construcción de calidad, del correcto diseño de los elementos no estructurales y del cumplimiento efectivo de los reglamentos”.
Esta importante conclusión marcó el cierre de la Jornada de Ingeniería Sísmica organizada por la Facultad de Ingeniería y Tecnología, en conjunto con la Dirección de Investigación de la USMA, la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt) y el Comité Consultivo Permanente para el análisis, estudio y aplicación del Reglamento para el Diseño Estructural Panameño (CCP-REP), que tuvo como propósito evaluar las experiencias recientes en Venezuela y los criterios de diseño aplicados a la realidad latinoamericana.

Para este reto, el encuentro académico reunió a expertos en la materia como el Dr. Luis Pinzón, director de Investigación de la USMA; el Dr. Miguel Ángel Mánica, presidente de la Sociedad Mexicana de Ingeniería Geotécnica; el Dr. Diego Hidalgo, investigador de la Universidad de Costa Rica, y l Ing. Luis Buitrago, especialista de la firma Walter P. Moore y miembro del CCP-REP.
Para Luis Pinzón, este terremoto deja una lección muy clara, pues no basta con contar con buenos códigos de diseño. “Es indispensable garantizar su cumplimiento mediante inspecciones rigurosas durante la construcción, programas de evaluación de las edificaciones existentes y una adecuada fiscalización por parte de las autoridades competentes”.
Reflexiones finales
Desde la ingeniería sísmica enfatizaron que se comprendió mejor el comportamiento de este evento. Los expertos coinciden en la urgencia de seguir fortaleciendo el conocimiento de nuestra amenaza y mantener la actualización constante de nuestros reglamentos.
Por otro lado, desde la geotecnia se reafirmó un aspecto crucial para los diseños sismorresistentes actuales. Los especialistas recordaron que las condiciones del terreno y los efectos de sitio modifican significativamente la intensidad del movimiento sísmico. Por esta razón, se concluyó que estos factores del suelo deben incorporarse de manera rigurosa en cada proyecto.

Ante rumores y temores
El doctor Pinzón también aportó docencia sobre el crecimiento vertical en áreas de la Ciudad de Panamá. Explicó que las normativas existen desde 1984 y que los rascacielos están cimentados sobre roca competente. Esta condición estructural les permite disipar de forma eficiente la energía que puede insertar un terremoto.
En contraste, el especialista advirtió que se debe tener precaución con las edificaciones de baja altura. Esto aplica principalmente para aquellas estructuras ubicadas en zonas de relleno como Costa del Este. Al estar asentadas en estratos menos competentes, son más propensas a sufrir por asentamientos diferenciales.
Destacaron la urgente necesidad de asegurar que la infraestructura esencial, como hospitales, escuelas y centros de respuesta a emergencias, permanezca operativa después de un gran terremoto.
Importantes intervenciones
Miguel Ángel Mánica expuso sobre la direccionalidad sísmica y cómo la orientación del sismo afecta la estabilidad de los taludes. Diego Hidalgo presentó los avances del Código Modelo Sísmico de Latinoamérica, una herramienta clave para la estandarización normativa regional, y Luis Buitrago compartió experiencias en la evaluación estructural post sismo, detallando las metodologías de inspección necesarias para determinar, de manera preliminar, si un edificio es seguro tras un fuerte temblor.
