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Francisco Javier Blanco toma posesión como Rector Magnífico

Hace 55 años, un 27 de mayo de 1965, inició la USMA su labor académica y el primer rector –P. Benjamín Ayechu– también tomó posesión en la Catedral.

Eduardo Soto P. / Fotos Omar Montenegro

Cincuenta y cinco años después, un rector magnífico de la Universidad Santa María la Antigua toma posesión de su cargo en la Catedral. En 1965 lo hizo el siempre bien recordado padre Benjamín Ayechu, mente y motor gestor de la USMA, y el sábado 12 de diciembre pasado lo hizo Francisco Javier Blanco Lopezuazo.

Fue un acto austero y cerrado, debido a las circunstancias sanitarias que tienen al país y al mundo en vilo.

Pero el regocijo y el entusiasmo fue el mismo al de un estadio de fútbol repleto de gente.

Y fue el símil del balompié el que utilizó el arzobispo de Panamá, monseñor José Domingo Ulloa Mendieta, Gran Canciller de la USMA, para exhortar a la familia usmeña para unir fuerzas y sacar adelante este proyecto universitario.

Y agregó: “Como el Papa Francisco acaba de enseñarnos en su Encíclica Fratelli tutti sobre la fraternidad, nada ni nadie –¡tampoco una universidad!- puede pretender ser católica sin privilegiar la defensa de la dignidad humana, la solidaridad fraterna y especialmente con los últimos, la actitud de diálogo sincero y respetuoso con todos, la apertura frente al que es diferente y quien piensa diferente, la crítica positiva ante la injusticia y las malas políticas, la promoción de la paz social, el papel de las religiones como promotoras de comunión en la sociedad”.

Juramento

El profesor Blanco hizo sus promesas como Rector en el altar dedicado a Santa María la Antigua. Ahí se comprometió –con las manos puestas sobre los Evangelios– a la comunión con la Iglesia Católica, postura que reafirmó recitando el Credo y jurando que evitará “cualesquiera doctrina que le sea contraria”.

JURAMENTACIÓN. El nuevo rector magnífico se compromete a mantener la comunión con la Iglesia y al desarrollo académico.

Un aspecto importante de su juramento, es que se compromete a ayudar a los obispos diocesanos en su acción apostólica.

Un aspecto que resaltó el nuevo Rector Magnífico es que extenderá a las diócesis donde la USMA tiene presencia, los proyectos de formación de diáconos permanentes, agentes de pastoral y fieles.

Monseñor José Domingo Ulloa Mendieta, Gran Canciller de la USMA, fue quien impuso la insignia rectoral al nuevo dignatario, también ante la Virgen María, ante la cual el arzobispo y el rector oraron pidiendo su intercesión.

La USMA no puede pretender ser católica sin privilegiar la defensa de la dignidad humana y diálogo sincero y respetuoso.

Contexto

El nuevo rector contextualizó su toma de posesión en la inevitable pandemia que viven el país y el mundo. Una pandemia que “ha mostrado algo que nos debe hacer sonrojar: hemos construido sociedades humanas con una gran inequidad; se han puesto en evidencia desigualdades injustificables entre la opulencia y el derroche que convive con la insatisfacción de las necesidades más básicas”.

SÍMBOLO. La insignia rectoral que ahora cuelga del pecho de Francisco Blanco.

Ante esta difícil realidad –subrayó el nuevo Rector Magnífico– “Si la universidad como universidad, y más si es católica, no puede avanzar si no mira alrededor, máxime si lo que ocurre es tan dramático”.

“¿Cual debe ser el camino de la USMA?”, se preguntó le profesor Blanco, a lo que respondió: “Vamos a empezar por el principio; No podemos marcar el camino a seguir si desconocemos el camino recorrido, desde la fundación” de esta universidad.

Líneas de acción

De acuerdo al Rector, la USMA debe beber de la fuente, recordando que fueron las Catedrales las que albergaron las primeras universidades, y fueron clérigos y fieles católicos los pensadores quienes sembraron la base de lo que luego fue la ilustración que dinamizaron las sociedades y las hicieron evolucionar y progresar.

Por eso la primera línea rectora del profesor Blanco será darle realce a la identidad católica. Será desde esa postura que ha de ser complemento de la ciencia, para que esa ciencia redunde en beneficio para la sociedad.

La USMA ha de propiciar la visión humanista y cristiana que ayude a esa sociedad a superarse.

NUNCIO APOSTÓLICO. El nuevo representante del Papa ante el gobierno de Panamá, Luciano Russo, prestigia en el acto universitario.

La formación de profesores, con criterios éticos y sentido de pertenencia a una universidad católica es otra de las metas de la nueva rectoría, que también busca poner a la USMA al servicio de la sociedad, principalmente formando jóvenes altamente preparados en los intelectual y espiritual.

El rector hizo un aparte para señalar: “La USMA y este rector se siente muy orgulloso de sus estudiantes y mas de 30 mil egresados, y seguirá cultivando en ustedes los valores éticos. Hay minúsculas excepciones que confirman la regla”.

Un aspecto al que le dio gran realce fue el poner la USMA al servicio de la Iglesia, formando diáconos permanentes, agentes de pastoral y fieles en todo el país. Asimismo, la universidad debe comprometerse al crecimiento académico, sin que eso signifique un proceso mercantilista Universidad-profesores-estudiante.

El apoyo a la investigación será una marca en esta rectoría, con proyectos de amplio contenido social para responder a las necesidades sociales que tiene Panamá.

Universidad mariana debe encontrar en la Virgen la sabiduría de Dios

GRAN CANCILLER. El arzobispo de Panamá, Monseñor José Domingo Ulloa Mendieta, pide al Señor que ilumine el camino del nuevo rector y su equipo.

El arzobispo de Panamá, monseñor José Domingo Ulloa Mendieta, en su exhortación a la comunidad educativa, preguntó “¿Es que acaso podríamos haber caminado estos 55 años en la universidad sin contar con la presencia maternal de la Virgen?”.

“Agradezcamos por ello la confianza depositada en la Madre de Dios, así como la firme convicción de los Obispos que impulsaron y acompañaron esta obra, desde Mons. Francisco Beckman, Mons. Tomás Alberto Clavel  Méndez, Mons. Marcos Gregorio McGrath, en sus orígenes,  hasta Monseñor José Dimas Cedeño Delgado, Arzobispo emérito”, señaló.

Monseñor Ulloa enfatizó que “somos la primera universidad privada del Istmo, cuyo apellido es “católica” y eso nos convierte en pioneros en darle un giro a la enseñanza superior y en la formación de ciudadanos con altos niveles de profesionalidad, pero sobre todo con valores éticos, y cristianos”.

“Demostremos con nuestras vidas que el saber es una llave, no una cerradura. Un tesoro que Dios pone en nuestras manos para beneficio de la comunidad humana, y no para regocijo personalista y mezquino. Que nuestra competencia intelectual sirva para que el bien común sea un hecho posible y celebrado, y no para tachonar las oficinas con diplomas y trofeos”, enfatizó el arzobispo.

Quien señaló: “Al celebrar este día quiero invitarlos a que nos unamos en una especial oración por el nuevo Rector y su equipo, y por todos los que conforman esta gran familia, y especialmente por quienes son los destinatarios y razón de ser de nuestros esfuerzos y desvelos, ustedes queridos
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