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Fútbol, cultura y familia se encontraron en la Feria Familiar del San Vicente

Fútbol, cultura y familia se encontraron en la Feria Familiar del San Vicente

La tradicional Feria Familiar del Colegio San Vicente se realizó este sábado en las instalaciones de St. Mary School, donde estudiantes, familias y colegios invitados compartieron una jornada marcada por el fútbol, la cultura, la música y la convivencia.

Karla Díaz

Con el fútbol como punto de encuentro, el Colegio San Vicente celebró este sábado su tradicional Feria Familiar, que este año llevó por nombre “Bicentinarios Mundiales”, una propuesta que permitió combinar el ambiente del deporte con elementos culturales de distintos países y, sobre todo, con la participación de las familias.

La actividad, que habitualmente se desarrolla en septiembre dentro de las instalaciones del colegio, fue adelantada este año y trasladada a St. Mary School, con el propósito de ampliar su alcance y recibir a un público más numeroso. De acuerdo con el director del Colegio San Vicente, Rogelio Arturo Díaz, el cambio de sede respondió a la intención de realizar una celebración más abierta y con mayor capacidad.

La organización esperaba la participación de alrededor de 1,500 personas, entre estudiantes, familiares, miembros de la comunidad educativa e invitados.

“El propósito número uno es unir a la familia”, explicó Díaz al referirse al sentido de esta celebración.

Fútbol y enseñanzas

Uno de los principales atractivos de la jornada fueron las presentaciones coreográficas preparadas por los estudiantes. A cada grado se le asignó un país y un equipo de fútbol, tomando como referencia selecciones y equipos de alto reconocimiento internacional.

Los estudiantes debían preparar una presentación que integrara elementos de la cultura, identidad y mística deportiva del país que les correspondió. Cada grupo contó además con una barra encargada de acompañar y animar la presentación.

Las coreografías se organizaron por categorías: primero, segundo y tercer grado participaron en una; cuarto y quinto en otra; sexto, séptimo, octavo y noveno conformaron las siguientes categorías, mientras que los estudiantes de décimo, undécimo y duodécimo también tuvieron su espacio.

Este año, sin embargo, la propuesta dio un paso más allá de la comunidad del San Vicente. El colegio extendió la invitación a otros centros educativos cercanos, colegios hermanos, colegios católicos y colegios de la Arquidiócesis, con el objetivo de incorporar nuevas comunidades a esta experiencia de convivencia.

También se contempló la participación de los estudiantes graduandos de duodécimo grado, quienes tendrían un papel especial dentro de la jornada.

Una feria para compartir en familia

Mientras se desarrollaban las coreografías en el gimnasio, las familias disfrutaron  simultáneamente de otras actividades preparadas para la feria.

La programación incluyó venta de comidas, artesanías, juegos e inflables, creando distintos espacios para que los asistentes pudieran compartir durante la jornada. La dinámica permitía que las familias alternaran entre las presentaciones de los estudiantes y las diferentes actividades recreativas.

Para el director del San Vicente, esta participación conjunta es precisamente uno de los principales objetivos de la feria, que padres, estudiantes y docentes puedan encontrarse fuera del ambiente cotidiano de las aulas.

La actividad fue organizada con el apoyo de los padres de familia y en coordinación con los profesores y estudiantes, quienes participan tanto en la preparación de las presentaciones como en el desarrollo de la celebración.

Deporte y valores

Aunque en años anteriores la feria ha girado en torno a otras temáticas —incluidos contenidos religiosos y sociales—, esta edición puso el acento en el deporte y los valores que este promueve.

La elección del fútbol estuvo vinculada al ambiente generado por el próximo Mundial, utilizando el deporte como una herramienta para acercar a los estudiantes a otras culturas y, al mismo tiempo, transmitir valores como el trabajo en equipo, la disciplina, la perseverancia y el respeto.

Así, detrás de las camisetas, las barras y las coreografías, cada grupo debía presentar un mensaje propio. El espectáculo deportivo se convirtió también en una oportunidad educativa para conocer otras tradiciones y expresiones culturales.

Música para cerrar la jornada

Después de las actividades familiares y las presentaciones estudiantiles, la música tomó el protagonismo durante la tarde.

La programación contempló la participación de artistas invitados aproximadamente desde las 3:30 de la tarde hasta las 6:00 p.m. Entre ellos se anunció la presentación de un grupo de DJ vinculado a Katy Fili y El Parking, además de Juan Brandeau, quien llevaría al escenario su propuesta de cumbia interiorana junto a su conjunto de música típica panameña.

De esta manera, la Feria Familiar del San Vicente cerró como una celebración que reunió distintas generaciones y expresiones: estudiantes, padres, docentes, música, gastronomía, deporte y cultura.

Más que una competencia de coreografías, “Bicentinarios Mundiales” buscó convertirse en un espacio de encuentro, donde la comunidad educativa pudiera celebrar junta y recordar que, detrás de cualquier marcador, lo más importante sigue siendo la capacidad de compartir, respetar y construir comunidad.