Actualidad

Huellas de un santo: Moisés González Crespo

Se trata de una peregrinación de cuatro días. Este año se realizó del 4 al 7 de marzo de 2021, atravesando varias comunidades de la Comarca Ngäbe-Buglé.

Fray Rafael Gallardo, OSA.

 “Construir puentes para salvar vidas” es el lema del Siervo de Dios Padre Moisés González Crespo, sacerdote agustino, de nuestra iglesia panameña, que está en proceso de Beatificación. Trabajó como misionero en Chitré y en Tolé, con los campesinos e indígenas ngäbes.

Las huellas misioneras del Padre Moisés ha dejado eco en la historia del pueblo que escuchó su voz de pastor. Cada año le rendimos homenaje con una peregrinación de cuatro días visitando poblados ubicados en las montañas de la Comarca Ngäbe Buglé, lugares en los que el Padre Moisés llevó siempre “Palabra de Dios” como expresan los que tuvieron la dicha de conocerle y escuchar su predicación.

SIERVO DE DIOS. Padre Moisés González Crespo.

Una ruta llena de actividades como el viacrucis, visitas a lugares de antiguas capillas en la que hizo presencia el espíritu evangélico del sacerdote agustino, la colocación de una cruz en la comunidad de Chichica como símbolo de respeto y grata memoria. Un recorrido de 6 horas caminando hasta la comunidad de Llano Ñopo, lugar en la que perdió la vida el sacerdote al intentar cruzar el río Tabasará, mientras se dirigía a celebrar la Navidad el 18 de diciembre de 1980.

La visita al lugar donde se encontró su caballo, con detalles narrados por el abuelo Luzmaldo Javilla. Nos conmovió profundamente, escuchar la triste historia del hallazgo del cuerpo sin vida, en la orilla del río Tabasará, en Charco Brujo.

TRAVESIA Un recorrido de 6 horas caminando hasta la comunidad de Llano Ñopo.

Como novicio agustino ngäbe, pienso que desde que uno pone un pie en la Comarca, es inevitable no conectarse con el ecosistema; preguntar, estudiar, observar y sumergirse en la realidad de las poblaciones. Esta experiencia nos convierte en un libro andante que adquiere el compromiso de comunicar la vida y la misión del Padre Moisés.

En definitiva, los testimonios narrados, tratan de responder con eficacia a la semilla que dejo plantada el padre Moisés entre los indígenas, siendo nuestra prioridad la primera evangelización, unida siempre a la promoción humana y al desarrollo de una iglesia integral capaz de asumir los retos y desafíos que se le presentan hoy.

Este año participamos 18 caminantes y hermanos de las comunidades de Chichica, Cerro Algodón, Llano Ñopo y Cerro Caña que nos acogieron. Gracias al equipo misionero de Tolé por su extraordinaria atención.

Artículo anterior

Vivir hoy una cuaresma con esperanza

Siguiente artículo

¿Tienes vocación?